
El Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos (CPEPS) es una institución que se ha conformado recientemente, fijando entre sus objetivos promover el debate de ideas vinculadas a la realidad política económica y social no solo de la Provincia de La Pampa sino también del País y de la Patria Grande, fundamentadas en el proyecto nacional.
A través de este documento deseamos plantear un breve análisis sobre la realidad que estamos atravesando relacionadas con, los “buitres”, “el default”, “holdouts”, la Clausula RUFO (Rights Upon Future Offers o en buen castellano Derechos sobre futuras ofertas), ya que sobre el tema se escuchan opiniones diversas, propuestas algunas reales y otras distorsionadas.
A pesar de que ya terminó el Mundial de futbol, seguimos impregnados todavía de esos días por lo que partimos de un ejemplo en esta línea. Cuando fichó Riquelme, para Argentinos Juniors, dijo “no voy a hablar de Bianchi” y “a partir de hoy, el mejor técnico es Borghi”, muy astutamente. Uno siempre dice que el lugar en el que está es el mejor y todo eso. Pero los periodistas repitieron la segunda frase recortada (“el mejor técnico es Borghi”) que a lo mejor es lo que pensaba Riquelme pero no era lo que dijo. Lo mismo ha pasado con declaraciones de algunos economistas sobre el problema con los fondos buitres y que actualmente no están en el gobierno como el ex Presidente del Banco Central Mario Blejer o el ex Ministro de Economía Roberto Lavagna, que han dejado en claro que el margen de maniobra que tiene Argentina en este conflicto no es muy amplio y que las medidas implementadas por el gobierno no son descabelladas, sin por eso quedar como oficialistas. Con el que no hay muchas probabilidades de sembrar confusión es con las propuestas economista docente de la UBA y creador del Grupo Fenix, Aldo Ferrer, que sigue postulando que hay que “crecer con lo nuestro” basado en la historia reciente y en la historia económica mundial y proponiendo un plan productivo integrador y el ordenamiento de las cuentas fiscales. . Otros “opinólogos” en cambio, no tienen pruritos en pontificar sin sustento sobre lo que hay que hacer lo mismo que se hizo todo antes.
Por estar en default, la Argentina no tuvo acceso a créditos o fondos externos, pero ha crecido de una manera inédita en esta década, dado que la mayor parte de los procesos de este crecimiento económico se ha financiado con ahorro interno. Es importante analizar que hay políticos, muchos de ellos con interés presidenciable y que apoyan la economía neoliberal – proponen saldar con los buitres pero no consideran la historia vivida del la cual formaron parte y no tiene en cuenta que el uso de fondos externos tienen costos que nunca se mencionan como ser la remisión de utilidades, el pago de royalties, maniobras de sub y sobrefacturación, sumado a la nueva forma de división del trabajo que adoptan las multinacionales.
Los fondos buitres, especuladores que compraron bonos a precios de remate, han buscado beneficios siderales comprando bonos defaulteados y presionando para cambiar la legislación que lo vedaba. Por otro lado los holdouts, los bonistas originales que no entraron al canje, tampoco aceptaron las condiciones de los dos canjes. A través de todo este proceso se ha observado que estos tenedores de bonos no tienen ni tienen ninguna voluntad de negociar salvo en los términos que ellos imponen, llegar a un arreglo con sus condiciones. Y si bien los bonos del canje están bajo la legislación de USA, los de los buitres son previos y fueron emitidos por gobiernos y funcionarios de etapas anteriores que ahora dan clase de cómo negociar y defender la soberanía.
Hace pocos días, para ser más precisos el lunes 18 de agosto la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció un proyecto de ley sobre el pago local de la deuda exterior de la Republica Argentina y lo envió al congreso de la Nación. La oposición rápidamente planteó el rechazo. En las discusiones y análisis en el Poder Legislativo y no en los medios dominantes, donde debe escucharse las voces de quienes se muestran en la práctica aliados a las grandes corporaciones y quienes son lo que quieren que Argentina sea un país soberano.