El viernes se llevó a cabo en el Club Atlético y Cultural Argentino una peña organizada por los Jóvenes Solidarios de Corpico y Red Solidaria. Actuaron artistas locales y Músicos Populares Misioneros, que brindaron no solo su música sino su mensaje de compromiso en la construcción de un mundo mejor.
La peña fue un éxito. No se cobraba entrada pero se pedía alguna donación para los inundados del noreste argentino, y la respuesta fue solidaria. Actuaron artistas piquenses y Joselo Shuap, de Músicos Populares Misioneros. Esta asociación civil y cooperativa tiene réplicas en otras partes del país como Entre Ríos, Buenos Aires, Rosario, provincias del sur, entre otras.
“Somos 300 músicos y nuestra cooperativa es una protección. Muchos músicos son muy pobres, salen al escenario, la gente los aplaude pero cuando vuelven a su casa no tienen ni para pagar la luz. Y estamos otros que podemos vivir de este trabajo. No obstante, nos rebuscamos bastante bien y salimos a buscar circuitos de trabajo para tocar”, dijo Joselo Shuap.
Su trabajo como músicos lo viven a través de la solidaridad, lo que les permite conocer realidades diferentes, involucrarse en las luchas populares. “Y en General Pico estamos del lado de los inundados de Misiones, en esta peña hermosa que hicieron”, afirmó el músico.
Las escuelas son uno de los espacios preferidos de los músicos populares y en nuestra ciudad estuvieron actuando en las escuelas 111 y 64, durante la mañana y la tarde del viernes. “Las escuelas son el mejor centro cultural y educativo que existe. En países de Centroamérica, los sábados a la noche las familias se juntan en las escuelas a bailar”, comentó.
Joselo Shuap integra además la Orquesta del Río Infinito que viaja por los ríos de América Latina y que conforman gente de Costa Rica, República Dominicana, Chile, Panamá, México, Ecuador, Brasil, Paraguay y Argentina. “Estamos empapados de lo que pasa en esta Latinoamérica que tanto amamos y que desde distintos lugares lucha porque cada vez esté más unida, nosotros lo hacemos desde el arte, desde la cultura que es una forma de hacer política”, explicó el músico misionero.
Viaja con su gente en un colectivo que “es una especia de centro cultural con ruedas con energía solar, que permite grabar en vivo con 24 canales digitales en su estudio”. En noviembre van a realizar un homenaje a “De Usuhahia a La Quicaca”, un proyecto de León Gieco y Gustavo Santaolalla. “Vamos a hacer la continuación de aquello”, concluyó el inquieto creador de cultura.

