Cuarenta y dos jóvenes y adultos del EPJA, Educación para Jóvenes y Adultos, recibieron hoy su título secundario. Detrás de cada gesto de satisfacción se escondía una historia de esfuerzos, de sueños, de sacrificios, de amistades, de momentos felices o difíciles, y afloraba la alegría de llegar a la meta.
La educación de jóvenes y adultos tiene su encanto escondido en las historias personales y en cómo se reescriben colectivamente en las aulas. Y tiene el valor del esfuerzo, del estudiar mientras se atiende a los hijos, o de ponerse a leer para la prueba más allá del cansancio de haber trabajado todo el día. Tiene la satisfacción del encuentro entre personas con ganas, con sueños, con deudas pendientes en la vida. Y tiene la fuerza de poder transitar juntos ese camino.
El EPJA (ex DENFO) funciona en el edificio escolar de calle 13 entre 108 y 110 en turno tarde y noche. Es un sistema presencial pero flexible que tiene en cuenta las particularidades de cada alumno. Tras cursar, cada uno a su ritmo, los espacios curriculares obligatorios obtienen su título de educación secundaria, ciclo orientado.
Hoy, llegaron a esa meta Aixa Acosta, Yamila Aguilar, Daiana Aguilera, Zulma Albornoz, María Belén Arín, Estefanía Baigorria, Verónica Becerra, Noelia Carenzo, Alexis Cerdá, Ezequiel Chereque, Laura Chunflín, Samanta Cordido, Walter Coria, Maximiliano Dávila, Miriam Falcón, Daniela Gamboa, Nancy Gatica, Martín Gatica, Rubén Gilardoni, Norma Gómez, Alan Guevara Bossi, Deidamia López, Rodrigo Loza, José Luis Martínez, Yoana Martínez, Alejandra Maurichau, Yanina Mongano, Gabriela Montes de Oca, Sebastián Moreno, Enzo Muñoz, Sonia Pérez, Miriam Pratto, Yésica Pratto, Paola Rimbert Carrizo, Martín Rodríguez, Nahuel Salinas, Sara Sosa, Alexis Suárez, Julián Tomaselli, Juan José Vaigant, Romina Violini y Rosa Wastavino.
El acto de colación de grado se realizó en Médano, y luego festejaron con una gran cena baile en el Centro de Almaceneros.