Miles de piquenses fueron sorprendidos por un gran espectáculo de pirotecnia que provocó la admiración de propios y extraños en el cierre de una jornada que comenzó con el objetivo de ingresar al record Guinnes con el “asado más grande del mundo” y terminó fascinado con el colorido y la espectacularidad de los Fuegos Artificiales que durante varios minutos iluminaron el cielo piquense.


