Rubén Emanuel Sosa, acusado de haber acuchillado a su expareja desde el pecho al estómago, provocándole graves heridas, deberá permanecer los 90 días que durará el proceso judicial bajo prisión preventiva. Así lo dispuso el juez de Control Marcelo Pagano, a pedido del fiscal Alejandro Gilardenghi.
Fiscal Alejandro Gilardenghi
En una muy corta audiencia de formalización, se dispuso la prisión preventiva del joven de 23 años y el examen mental que, por la expectativa de pena, es alta. El fiscal Gilardenghi pidió que se formalice la audiencia de investigación fiscal preliminar por el delito de “homicidio agravado por haber sido cometido contra la persona con quien mantiene una relación de pareja, en grado de tentativa”.
Argumentó que se trató de un intento de homicidio y no de lesiones graves por el lugar del cuerpo de la víctima donde el joven asestó la puñalada. Explicó que la puñalada aplicada por Sosa a la madre de su hijo, Tania Yaneth Crisostomo, afectó la arteria aorta y el hígado.
Aún se desconoce las circunstancias en que se produjo el violento hecho, pues ni la víctima ni los tres testigos que estaban en el lugar declararon aún. Uno de los testigos terminó con un ojo morado, cuando intentó impedir la agresión, pero en la mañana aún no había radicado la denuncia.
El fiscal pidió prisión preventiva por 90 días argumentando que podría fugarse si quedara libre. Es que la pena que podría caberle va de los 10 a los 15 años de prisión, y el Código Penal establece que la condena solo puede ser condicional cuando es de tres años o menos.
Además, el joven podría obstaculizar la investigación si permaneciera en libertad, intimando a los testigos o a la misma víctima.
Por otra parte, el defensor oficial Walter Vaccaro se opuso a la calificación legal de la investigación y pidió que se lo investigue por “lesiones graves”, un delito que tiene una pena mucho menor que el de “homicidio agravado en grado de tentativa”. Además, se opuso a la prisión preventiva solicitada por Gilardenghi y pidió que sea reemplazada por la restricción de acercamiento y de comunicación para con la víctima.
Argumentó que Sosa en lugar de escaparse, llevó a la joven al hospital de Quemú Quemú y regresó a la vivienda a cuidar al pequeño de un año de edad, que tienen en común. Además, afirmó que su defendido no tuvo intención de matar.
El juez de control Marcelo Pagano finalmente resolvió la prisión preventiva solicitada por el fiscal y que la calificación legal del delito por el cual se va a investigar, y probablemente acusar, a Rubén Emanuel Sosa sea el de “homicidio agravado por haber sido cometido contra la persona con quien mantiene una relación de pareja, en grado de tentativa”. Cabe recordar que el hecho se registró ayer alrededor de las 6 horas en la localidad de Quemú Quemú.