El gobernador de la provincia, tomó la palabra en segundo término y muy emocionado expresó que él era hijo de un Ferroviario y que había vivido en una estación del ferrocarril. “El día de hoy me hizo remontar al año 1948, cuando hacían el ingreso los trenes con banderas argentinas después de que Perón los nacionalizara. Este momento que hemos vivido me hizo recordar aquellos momentos”.
Señaló que esto era una “decisión política” de la presidenta y que no tenía “retorno”. Ella puso en manos de Florencio Randazzo el trabajo de concretar la idea de que los trenes vuelvan a ser argentinos”.
Señaló que se debía realizar un análisis profundo de la situación de las vías “porque los trenes modernos son muy pesados e indudablemente se necesitan reforzarlas y arreglarlas previamente. Queremos un tren, pero no que tarde 15 horas, sino un tren moderno para que la gente viaje cómoda como se lo merece”.