Molestias causó ayer en el Ministerio Público Fiscal la imposibilidad de llevar a juicio directo a un joven que junto a dos menores había sido encontrado in fraganti cometiendo un robo. Las falencias del sumario policial impidieron que la cuestión se resolviera rápidamente y los jóvenes debieron ser liberados.
Fiscala Ana Laura Ruffini
El hecho delictivo ocurrió el domingo pasado en la madrugada, en calles 11 y 14 y tuvo como víctima a la familia Fiqueprón. Dos jóvenes menores de edad y uno mayoror de edad, les llevaron varios kilos de carne envueltos en una frazada. Un vecino observó la maniobra y llamó a la policía, quien encontró a los malhechores a 200 metros de la casa con los elementos robados.
La situación permite, según el nuevo Código Procesal Penal, que fuera a juicio directo, un proceso judicial que no dura más de diez días y que se aplica cuando los acusados son hallados “con las manos en la masa”. Estaba previsto entonces, que ayer se realizara la audiencia de formalización y se pidieron la fecha para el juicio directo.
Sin embargo, la fiscala Ana Laura Ruffini no pudo concretar el trámite y finalmente debió liberar al joven porque el sumario estaba incompleto e ilegible en partes (había sido escrito a mano). En un juicio directo este documento policial es la base de la acusación pues se evitan otros informes periciales y testimoniales, por lo que la funcionaria judicial consideró que era imposible el rápido trámite con el sumario incompleto e ilegible.
Entre las falencias del legajo policial, no se había consignado de qué y a quiénes pertenecían las huellas halladas por personal de Criminalística, no había croquis ni foto del lugar y de los elementos secuestrados, no se informaba el nombre del personal policial que intervino, entre otros datos fundamentales.
La fiscala remitió a la policía el informe para sea readecuado y a partir de allí, se podrá realizar la audiencia de formalización pero para comenzar un proceso judicial ordinario que puede insumir varios meses.