Un cobrador de cosméticos, de la localidad de Salto, Buenos Aires, denunció haber sufrido un asalto en cercanías de Catriló, pero la realidad es que había perdido parte del dinero que debía rendir a su patrón en el Casino Club de Santa Rosa. Ahora enfrenta un juicio por falsa denuncia.

En la madrugada de ayer, Farías se presentó en la comisaría de Lonquimay y denunció ser víctima de un asalto a mano armada en plena ruta 5, en cercanías de Catriló. Dijo que cuando iba manejando un auto se le puso al costado y lo encañonaron con un arma haciéndolo parar en la banquina. Allí le sacaron el dinero, la batería del celular y luego tiraron la llave del auto en el campo. El relato de Farías continuó afirmando que encontró la llave y pudo llegar entonces a la comisaría a radicar la denuncia.
Las incongruencias del relato hicieron que el jefe policial de esa dependencia, Luis Pasarón, dudara y pidiera ayuda a la Brigada de Investigaciones. Los pesquisas acudieron a las cámaras de seguridad del Casino Club de Santa Rosa y allí estaba la imagen de Farías nervioso, perdiendo una y otra vez en cada apuesta.
Tras ello, interrogaron a Farías que reconoció la mentira y confesó que el resto del dinero, unos 78 mil pesos, los había puesto en una bolsa y dejado en una alcantarilla al costado de la ruta. La policía halló la totalidad de la plata en el lugar indicado. Y el jugador deberá enfrentar no solo a su patrón de Saltos, sino también una causa judicial por falsa denuncia en Santa Rosa.