
El ingeniero agrónomo Rodolfo Grasso afirmó, entrevistado por infopico.com, que “aún no hay techo para la producción y comercialización de hortalizas” en la zona norte de La Pampa”. Destacó la evolución de los productores que desde los cultivos para consumo familiar se esforzaron y llegaron a tener escala comercial y viven de esa actividad. Las declaraciones del especialista, que es asesor externo del CERET y trabaja en conjunto con el equipo de profesionales del INTA Pro Huerta, son un anticipo de la Jornada de Cuidados en pos-cosecha que se realizará mañana en la Facultad de Ingeniería (calles 9 y 110), durante la mañana ( desde las 8:00 a las 11:30). Ayer, además, visitó el núcleo experimental ubicado en el Parque Industrial local el ingeniero Ricardo Thornton, Director Regional de INTA para La Pampa y San Luis.
Como había adelantado oportunamente infopico.com, la jornada de mañana contará con la disertación de una reconocida especialista en el tema hortícola, la ingeniera María Cristina Mondino. ”Ya numerosas personas se han comprometido a participar, y la disertante ya está en camino, porque el tema del paro de transportes nos había generado algunas dudas al respecto. En la jornada tendremos hortalizas de distintas calidades para que ella pueda hacer demostraciones. Entre los asistentes habrá productores, verduleros, y responsables de las verdulerías en los mercados, que es a quienes queremos llegar también”.
“En todos de estos años estuvimos en el CERET trabajando “tranqueras adentro” en la faz productiva. Pero en esta oportunidad, contando con una docente de esta calidad como la que nos visitará mañana, y tratándose de un tema que no sólo involucra al productor sino también a los transportistas y a los que trabajan con las hortalizas después de cosechadas. Consideramos que es muy importante que todos ellos estén en el salón para este tema”, añadió el especialista.
“Hubo una transformación de los productores que antes hacían verduras para consumo familiar y ahora tienen pequeñas empresas. Todo va de la mano con el valor que le dan los clientes a lo que se produce en la zona, que se hace en invernaderos y eso permite no solo calidad sino también continuidad a lo largo del año y con ello una presencia continua en las verdulerías. Y esas producciones son sustentables, porque la gente vive de eso. Hacemos censos cada cuatro años, yo hace dieciséis que vengo a La Pampa, y la actividad sigue creciendo”, narró Grasso.
“Habíamos arrancado en aquellos años con algunas capacitaciones en el CERET con algunos agro-técnicos y docentes de colegios. Y fue un disparador de la actividad sobre todo en cultivos de hoja (lechuga, acelga, radicheta, entre otros) y se iniciara el crecimiento de una actividad que no tiene techo. Todavía está pendiente de mayor exploración el tema de los frutos como tomates y pimientos, que siguen siendo comercializados por mayoristas. Hay trabajo para todos, para el productor, para el que trae de otras zonas y además el paladar de la gente va cambiando y la gente aprecia las diferencias de calidad”, concluyó Grasso.
