De esta forma se expresó el senador nacional Juan Carlos Marino al solicitar a sus pares de la Cámara Alta la eliminación de los derechos de exportación del girasol y sus derivados. “El Gobierno Nacional critica a los productores por la sojización del país pero, en realidad, es él el responsable de ese fenómeno”, sentenció.

En la presentación del proyecto Marino criticó la política impositiva que aplica el Gobierno Nacional, particularmente, en el sector agropecuario. “El Gobierno está financiándose con las cajas equivocadas: las de los jubilados, las de los trabajadores de clase media y la de los pequeños y medianos productores”, aseguró.
“Hoy las condiciones impositivas llevan a que el productor elija producir soja y no maíz o girasol porque las retenciones convierten a estos productos en poco rentables. Es muy hipócrita la retórica del Gobierno, por un lado, critican la sojización del país pero, por el otro, la incentivan con la política que aplican”.
Marino advirtió el fuerte descenso que tuvo la producción de girasol en la última década: “En la campaña 2001/02 la superficie implantada a nivel nacional alcanzaba 2.050.365 Ha. contra 1.250.000 Ha. de la campaña 2013/14, estamos hablado de una merma del orden del 40%. En la región comprendida por el noreste de la Provincia de La Pampa, oeste de la Provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y sur de la Provincia de San Luis en la campaña 2007/08 había 280.000 Ha. implantadas contra 120.000 Ha. de la última campaña”, graficó.
“Es notable y preocupante la desincentivación que existe. Y esto es algo que en nuestra provincia se siente, porque el girasol tiene una alta penetración en zonas semiáridas. Por eso, le pido al Gobierno que no sea necio y que evalúe esta iniciativa. No se pueden tomar las decisiones pensando en que todos los productores son grandes y trabajan en las zonas más productivas”.
Marino, además, argumentó su pedido asegurando que este cambio impositivo sería beneficioso también para el Gobierno ya que si se retoma el promedio histórico de superficie implantada -alrededor de 2 millones de hectáreas- se podría duplicar la oferta de dólares que acercan al país el girasol y sus derivados: “Estamos hablando de pasar de los actuales casi 700 millones de dólares que ingresan a alrededor de 2000 millones de dólares. Espero que el Gobierno lo analice fríamente y acepte dar el debate”, concluyó.