Hoy se formalizó la investigación judicial contra Pablo Garro Polvarán, Jonathan David Walter y Juan Carlos Zigles que fueron sindicados como sospechosos de hurtos y robos varios en diferentes obras de construcción (16 legajos en total). Quedaron todos en libertad.
El fiscal Alejandro Gilardenghi explicó extensamente por qué los tres imputados quedaron en libertad. Los delitos de los cuales se los acusa tienen penas expectables bajas por lo que no son de prisión efectiva. Además, los imputados no poseen antecedentes judiciales por lo que pueden solicitar beneficios como el principio de oportunidad o la suspensión de juicio a prueba. Por otra parte, tampoco hay posibilidades de que obstaculicen la investigación fiscal. El fiscal pidió, en cambio, que los imputados fijen domicilio y que la Justicia abra tres celulares que se habían incautado.
El tema de la liberación de los imputados fue recurrente en los abogados y funcionarios del debate, ya que a través de los medios de comunicación se habían expresado quejas por la celeridad con la que recuperaron la libertad. Habló de ello también los abogados defensores particulares Oscar Ortiz Zamora y Armando Agüero, y el juez de control Heber Pregno. Incluso Agüero afirmó que la condena social va a ser más alta que la que puede aplicar la Justicia. Y Ortiz Zamora sostuvo que la policía dio al tema una trascendencia mediática exagerada.
Por su parte, el defensor oficial Alejandro Caram se opuso a la formalización de la investigación contra su defendido, Garro Polvarán, por considerar que no hay ninguna prueba directa que lo incrimine en alguno de los 16 delitos que se investigarán.
El abogado Agüero pidió la suspensión de juicio a prueba para su cliente, Juan Carlos Zigler. Dijo que el hombre no tendrá problemas en reponer las cajas de porcelanatos que se hallaron en su casa y fueron denunciadas como robadas por una mujer. Y reparará el perjuicio ocasionado al dueño de la bomba de agua y cortadora de césped, también robada, que fue hallada en su vivienda.
En cambio se opuso a la acusación sobre el robo de una cisterna de 700 litros de combustible y afirmó que la única prueba que existe en contra de su defendido es una foto tomada por la policía, que él pidió desconocer porque fue tomado un mes antes del hecho. Tampoco se hará cargo del robo de una bomba cisterna porque considera que no hay pruebas que lo incriminen.
Además de solicitar la suspensión de juicio a prueba, Agüero pidió que se le restituya la camioneta Izusu que le fuera secuestrada. El fiscal acordó con la medida que beneficia a Zigler y pidió al juez de control que ponga fecha para efectivizarla, con tiempo suficiente como para consultar con los damnificados.
Por otra parte, el abogado Oscar Ortiz Zamora, defensor de Jonathan Walter afirmó que el allanamiento realizado por la policía en el domicilio de acusado, está viciado porque secuestraron no solo los elementos denunciados como robados, sino también un LCD y una computadora cuya propiedad Walter puede comprobar.
Por último, el juez de control Heber Pregno formalizó la investigación para los tres imputados, aprobó la apertura de los celulares y la restitución de la camioneta a Zigler. A Garro Polvarán lo investigarán pro robo simple en un caso y alternativamente por encubrimiento agravado por el fin de lucro.A Juan Carlos Zigler se lo formalizó por tres hechos: hurto simple, hurto campestre y robo simple en concurso real.
Y a Jonathan Daniel Walter se lo imputó de 16 delitos, en los cuales se lo acusa de encubrimiento agravado por el ánimo de lucro y habitualidad de la acción, robo simple, hurto simple, hurto campestre y supresión de numeración de identificación, todo en concurso real.