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“No me quedaba otra”, dijo el usurpador



Matías Carnelutti que usurpó junto a su familia una vivienda del nuevo plan Federal, afirmó que “no le quedaba otra”, ya que no tienen donde vivir. Permanece en el lugar desde el sábado sin luz, ni mobiliario, ni colchones, ni agua y sostuvo que se quedará allí hasta obtener una respuesta a su problema.


“No tenía donde vivir, no tenía vivienda, donde estaba me amenazaron con que me iban a sacar con ocho muchachos y no tenía otra solución. Estaba usurpando en el barrio Ranqueles. Pasé varias veces por esta casa, vi que estaba sola y me metí”, justificó su actitud.

La vivienda usurpada  de calles 441 bis al N° 2116 está custodiada por policías. Si sale de allí, no puede volver a ingresar, por lo que desde el sábado está junto a su familia sin camas, ni colchones, ni luz, ni calefacción, ni agua, ni siquiera una silla donde sentarse.

Integrantes del Movimiento de los Sin Techo les acercaron comida y agua, además de una pantalla a gas. Solo tienen una frazada y duermen en el piso. “Me secuestraron la camioneta cuando entré y el colchón que había traído”, relató el joven.

 “Yo no quiero generar problemas y de acá me voy siempre y cuando me presten una casa de la Municipalidad hasta la próxima entrega de viviendas”, dijo. El joven hacía fletes con la camioneta de su propiedad, que fue secuestrada el sábado pasado.

 “Hacía changas de lo que saliera pero no me da para pagar una alquiler. Si me dan la casa, estoy dispuesto a pagar la cuota de 120 pesos, pero no me alcanza para un alquiler. Y si me sacan de acá, voy a terminar en la garita de la Municipalidad, no tengo donde ir”, amenazó.

Carnelutti tiene 22 años y está junto a su mujer, de 20 años de edad y sus dos hijas, de 4 y 3 años, y pretende que algún funcionario del IPAV o del Municipio se acerque a la vivienda usurpada para hablar y tratar de resolver su situación.