Como todos los días, fue a clase de su carrera de Ingeniería, cuyo edificio se comparte con Humanas y se mantuvo desinformado de lo que ocurría en la calle. Al ser abordado por los periodistas, respondió a todas las preguntas realizadas con tranquilidad pero con mucha tristeza. Hizo un relato del episodio del colectivo y de lo ocurrido anoche.

La denuncia radicada anoche se refiere a un supuesto abuso sexual simple cometido en un colectivo Dumas Cat el 4 de abril pasado. El estudiante, de quien se mantiene en reserva la identidad y la fotografía hasta tanto la Justicia determine, relató que se”había sentado al lado de ella, me había corrido porque mi asiento estaba roto y no sé que habrá interpretado. Después de un rato se levantó y no me gustó la actitud porque me hizo quedar como si le estuviera haciendo algo. Entonces me enojé. Se sentó atrás mío y no sé si le alcance a tocar con el dedo en la pierna, pero para llamarle la atención y decirle ‘disculpame quiero hablar con vos, por qué te molestaste cuando estaba, no me gustó la actitud’. Si a eso, ella lo considera un manoseo, ¡por Dios!¿dónde se ha visto?.”
Y relató que cuando llegó a Santa Rosa, la chica le dijo a un policía que había sido manoseada por él, por lo que le pidieron los datos, pero no hubo denuncia. “No sé que pasó que dos meses después me estaba persiguiendo por acá, diciéndole al hermano que me había visto por acá, pero yo no sé ni quien era ni nada y anoche vino con el hermano a increparme”, relató.
Respecto a lo ocurrido hoy, comentó que “la fiscalía me había notificado en libertad y fui por mi cuenta a asesorarme con un abogado, por qué me había pasado esto. Creo que de apellido Vaccaro. Le dije que estaba muy cansado y no podía hablar muy bien por todo lo que me había pasado anoche, tuve que bancarme estar demorado por un hecho que no cometí y me tuve que bancar estar 12 horas demorado.
Se le leyó lo que por face se dice de su persona, páginas en que también publicaron su foto. Ante ello, se lamentó “de las cosas que tengo que escuchar. Todo es totalmente mentira, y hoy en día en face se es capaz de escribir cualquier cosa, yo con esa chica no tengo ningún problema ni me interesa hacerle algún dado, pero tiene un odio injustificado hacia mí”.
Cuando se le preguntó cómo iba a seguir en su vida universitaria, se asombró de la pregunta y al explicarle que por ejemplo hoy lo injuriaron cuando entraba, respondió que no había “escuchado ningún insulto que considere que era para mí”. Hubo que hacerle expícitos los improperios y cayó en la cuenta de que eran para su persona.
Consultado sobre por qué solía concurrir a las clases de Filosofía, siendo que era un estudiante de Ciencias Humanas, explicó que es “aficionado a la filosofía, y he concurrido no solo acá, sino también en Santa Rosa”. Y cuando se le preguntó si había tenido problemas al concurrir, ya que la denunciante también tomaba esas clases, respondió que no estaba ni enterado (nota de redacción: las clases de filosofía son multitudinarias).
Afirmó que desde el día en que ocurrió el incidente en el colectivo solo volvió a ver a la chica ayer.