Si los asesores de algunos senadores asistieran todos juntos a trabajar se les haría difícil acomodarse en la oficina. Algunos legisladores acumulan hasta 50 contratos. Muchos reconocen que la mitad de sus asesores trabajan en su provincia, lejos del Congreso, pero cerca de «su gente». Por La Pampa el legislador por la UCR, Juan Carlos Marino suma 30 empleados, mientras que los peronistas María de los Angeles Higonet llega a los 24 y Carlos Verna a 22 empleados.

El informe del diario La Nación al cual denomina la “Caja Política” del Senado, indica que los senadores tienen una suma máxima destinada al personal que está compuesta por módulos que puede dividirse a gusto. Si un legislador quiere tener más empleados puede generar contratos más bajos, siempre que respete ese tope. Desde julio, cuando entre en vigencia el aumento salarial, cada legislador contará con un presupuesto de casi $ 300.000. Los «planta permanente» no están incluidos dentro de ese número.
LA NACION reveló ayer que el Senado sumó a 2000 personas más a su planta en los últimos 30 meses, desde que el vicepresidente desembarcó en la Cámara alta. Esos nuevos legislativos fueron destinados, en su mayoría, para trabajos administrativos y de servicios. Otros fueron incorporados a los despachos de los senadores. Boudou no hace distinción de colores partidarios: la UCR es la fuerza con más empleados, con un bloque que multiplicó su nómina.


