Una situación muy particular se habría vivido recientemente en un colegio secundario de General Pico cuando un docente, tras un problema generado por un alumno en el interior del centro educativo, habría intentado comunicarse con su familia vía telefónica. Lo llamativo fue que se encontró con una inquietante sorpresa, el llamado fue contestado por un hermano del alumno…pero desde una cárcel.

El caso es que al contactarse con el número de celular que supuestamente el colegio tenía en agenda desde el otro lado se escuchó: “…sí, yo soy el hermano, pero estoy en la cárcel…ustedes tienen que comunicarse a otro número”.
Grande fue la sorpresa de los profesionales de la educación tras esta respuesta, justo cuando hace un par de días la presidenta Cristina Fernández, hiciera el anuncio de implementar, en al menos 15 cárceles del país, nuevos equipamientos para la detección de narcóticos, metales, explosivos y celulares.