Pasaron más de 4 años para que la Justicia puntana juzgue a Raúl Santos Gativa y Fernando Domingo Ramos, acusados del homicidio del piquense Javier Ghione, que fue acribillado a balazos a la salida de una carnicería de Villa Mercedes, San Luis, cuando intentó recuperar el maletín robado, el 8 de enero de 2010. El debate durará 16 días y pasará un centenar de testigos.
Foto de archivo de la familia Ghione y su abogado
La fiscalía pidió 22 años de prisión para Raúl Santos Gatica y 20 años para Fernando Domingo Ramos por el delito de “homicidio en ocasión de robo”, pero el abogado querellante de la familia Ghione, Julio César Fernández Triches, aspira a que los condenen a cadena perpetua.
Las audiencias de debate público se realizarán los días 12, 13, 16, 17, 18, 19, 23, 24, 25, 26, 27 y 30 de junio; y 1, 2, 3 y 4 de julio. Podrían incluir una reconstrucción del hecho, que fue solicitada por el querellante. Se realizarán en la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Correccional y Contravencional Nº 2 de Villa Mercedes, la localidad puntana en que ocurrió el hecho.
Los acusados están con prisión preventiva y se los relacionó con otros dos robos violentos también cometidos en San Luis. A Ghione le dispararon una docena de balas cuando intentó recuperar el maletín con dinero que le habían robado. Nueve proyectiles impactaron en el trabajador piquense, y tras cuatro de agonía falleció en un hospital puntano. Curiosamente su acompañante, oriundo de Villa Mercedes, no sufrió ninguna agresión.
Ghione, de 36 años de edad, estaba haciendo su habitual recorrido por las carnicerías de de Villa Mercedes, al igual que en otras localidades, cuando fue abordado por dos hombres que aparecieron en una motocicleta 110 cc y le robaron el maletín.
Cuando intentó recuperarlo, fue acribillado a balazos. Lo remataron en el piso, indefenso y boca abajo. Una de las hipótesis de la familia es que hubo un “entregador” aunque la Justicia puntana no pudo avanzar en ese sentido.
Por ello, creen que o bien hubo encubrimiento policial o desviaron la atención para salvar al entregador, y cuestionaron en varias oportunidades la actuación de la Policía y de la Justicia puntana.