A partir en todo el territorio nacional todos aquellos que quieran comprar un auto por un valor superior a los 50 mil pesos, deberán presentar una declaración jurada. Esto lo decidió la Unidad de Información Financiera (UIF), un organismo que previene e investiga el lavado de dinero. Abarca tanto a las operaciones realizadas por particulares como empresas.
La unidad anti-lavado del Estado (UIF) dispuso que la compraventa de automóviles de más de $50.000 deberá estar acompañada de una declaración jurada en la que conste el origen y legalidad de los fondos utilizados para la operación. Así los dispuso este lunes el organismo a través de la resolución 118/2010 que publicó en el Boletín Oficial.