Ante la sugerencia o exigencia (no está claro) del jefe del aeropuerto local Carlos Roldán de enviar un informe a la ANAC sobre el loteo de Corpico antes de aprobarse, la cooperativa local resolvió hacer caso omiso a ello y someterse solo a las normativas municipales.
“Nosotros seguimos manteniendo lo que creemos que corresponde, de someterse a las condiciones que el estado municipal nos impone, y eso es lo que hemos hecho hasta ahora. No vamos a presentar ningún estudio para ser analizado por la ANAC (Administración Nacional de Aeronavegación Comercial), no creemos que nos corresponda”, afirmó Carlos Rolero, presidente del Consejo de Administración de Corpico.
Se mostró sorprendido, al igual que los concejales, por la irrupción de la sugerencia o exigencia del jefe del aeropuerto de no lotear los 236 terrenos aledaños a la ex pasteurizadora porque podría complicarse la circulación de vuelos, los habitantes podrían sufrir complicaciones por los ruidos de las aeronaves y hay problemas de napas freáticas cuando llueve.
“A nosotros nos llamó la atención la llegada sorpresiva condicionante, muy poquitas horas antes de ser aprobada la normativa, cuando ya no había dudas a evacuar. Que aparezcan normativas a cumplir que nunca habían sido puesta en consideración nos llamó muchísimo la atención, sobre todo porque el loteo ha sido muy comentado, muy esperado y muy analizado desde hace tiempo”, opinó Rolero.
Valoró la “actitud cauta” de los concejales que pasaron nuevamente a estudio en comisión el expediente de aprobación de los indicadores urbanísticos para el loteo, es decir las pautas de edificación.
Se observó que las zonas aledañas están urbanizadas y no se ha cuestionado en ningún momento esas edificaciones, por lo que los cuestionamientos de Roldán son difíciles de sostener. “Creemos que la subdivisión de Corpico no viene a modificar el sector en forma rotunda, porque no se habla de un complejo de torres con una densidad animal, sino de viviendas de baja altura que no colisiona con ningún interés, muy parecido a lo que ya está alrededor”, afirmó Rolero.
Cabe recordar que en el año 2009 y 2010 varias instituciones y vecinos de la ciudad trabajaron en la redacción del Código Urbanístico para la ciudad y se tuvo en cuenta, entre otros puntos de la ciudad, el tratamiento especial en las zonas aledañas al aeropuerto.