El comunicado que llegó a esta redacción por parte del Comité de la UCR píquense y que firman su presidente, Julián Aguilar y Guillermo Coppo, como secretario general, hace una crítica lectura a la aprobación por mayoría del Presupuesto Municipal 2014 de la ciudad de General Pico. El mismo afirma que es un cheque en blanco a la inoperancia administrativa y que si bien la UCR no esun partido que ha intentado desestabilizar o de oponerse por la oposición misma, tampoco está dispuesto a convertirse en cómplice de la mentira, el descalabro financiero y el sometimiento a la pobreza estructural.
Al analizar el texto desde un principio nos indica esto, ya que en su artículo 3º el Proyecto constituye una declaración de emergencia económica en sí misma que desnaturaliza las prioridades contempladas en el presupuesto. Esto nos señala que los dineros públicos quedarán supeditados al cumplimiento del pago de salarios. Esta excepcionalidad que denota la situación de emergencia debería tratarse de manera exclusiva en una ordenanza aparte y no en el Presupuesto.
En segundo lugar queremos indicar que según lo detalla el presupuesto la diferencia entre ingresos y egresos da un faltante de $29 millones en un presupuesto total de $310 millones. Sin embargo la situación es más grave de lo que a simple vista vemos, ya que el municipio toma ingresos de uso corrientes que no lo son, ya que ellos tienen una finalidad específica. En este sentido a los ingresos corrientes habría que restarle las transferencias del Fondo Federal Solidario que alcanzan los $10.433.135,24, y el 70% de lo que se obtiene por regalías que necesariamente tienen que darse en gastos de capital y son $8.899.247,67, y poco más de 19 millones de pesos en concepto de aportes no reintegrables. En conclusión el Presupuesto nos indica que en realidad el faltante no es de 29 millones de pesos, sino un alarmante faltante de $ 47.096.009,17.
Un tercer punto a tener en cuenta son las horas extras, controvertidas y misteriosas. El Municipio gastó durante el año 2013 un total de $7.920.136,2 mientras que para el año 2014 se presupuestó $9.035.278 en una planta de 806 empleados. Consideramos que el dinero invertido en la municipalidad en horas extras es alarmante y aún más si realizamos una comparación con otras municipalidades del país.
Podríamos compararlo con la municipalidad de Río Cuarto, donde con un total de 1803 (planta permanente y contratados) gastó $3.697.501,36; mientras que el Municipio piquense gastó con el 44,7% de su personal un 114% más. Bahía Blanca, donde la salud es municipal como en toda la Provincia de Buenos Aires, con una planta total de 3003 empleados en 2013 gastó en horas extras $10.561.377,33. En cambio, Pico con el 26.8% de ese personal consumió el 74.9% de lo gastado allí en horas extras.
Esta situación plasmada nos indica la desidia utilizada en el gobierno municipal en la utilización desmedida de horas extras. A este punto le debemos señalar un interrogante que se nos presentó al analizar el Presupuesto votado por el PJ: en el año 2013 la jurisdicción de Intendencia no tenía presupuestadas horas extras y tampoco se reestructuraron partidas, sin embargo este año nos encontramos con $58.792,50. Así también ocurre en la Dirección de Asuntos Legales no tenía presupuestadas horas el año pasado, sin embargo se reestructuraron partidas y se le asignaron $8.822,47 y en este Presupuesto aparece con $12.025, ¿por qué seguimos sumando horas extra cuando tenemos un municipio deficitario? ¿Qué piensan hacer con esas horas?
Este Presupuesto 2014 no fue votado por las dos Concejales de la UCR con justificadas razones, consideramos que es un presupuesto mentiroso, viciado, que no viene a poner solución a la situación que vive la ciudad, todo lo contrario. Recordemos que en el año 2012 renunció el Intendente Jorge Tebes, sin dar explicaciones pero en medio de una crisis institucional y económica sin precedentes en la ciudad. Asumió su Vice Intendente Juan José Rainone, que con un tono insulso nos plantea que están encontrando solución a los problemas pero en la realidad es que la municipalidad de Gral. Pico tiene pensado para este 2014 estirar la agonía y solamente pagar sueldos. Los responsables políticos de esta situación siguen sin hacerse cargo e intentan engañar a la sociedad en medio de una interna entre el Gobierno local y provincial. A aquellos problemas que vemos en la ciudad este gobierno no tiene presupuestado encontrarle solución, solo esperarán la lluvia de dinero de otras arcas estatales. A los vecinos le siguen dando la espalda, con excusas poco serias no le encuentran solución a los problemas reales como por ejemplo al que se vive en el Barrio Federal.
No somos un partido que ha intentado desestabilizar o de oponernos por la oposición misma, pero tampoco estamos dispuestos a convertirnos en cómplices de la mentira, el descalabro financiero y el sometimiento a la pobreza estructural.