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Delitos informáticos: “Es un nuevo flagelo”, dijo Javier Barrionuevo, de la división de delitos informáticos de la UR II



Los delitos informáticas han crecido en los últimos años y esto ya no es novedad. En relación a la estafa que tuvo como protagonista a un vecino píquense que compró un auto que había fue ofrecido a través del sitio web Mercado Libre y que había sido robado dos meses antes en la ciudad de Córdoba, la división de delitos informáticos de la UR II, ya trabaja en el caso. “Estamos investigando y tratando de establecer la posible identificación de la persona”, dijo Barrionuevo, integrante de la división, en diálogo con Infopico.com.


“En estos momentos no se puede brindar mucha información, porque se está en plena investigación, pero el objetivo es llegar a quién ejecutó la estafa”. Cabe recordar que un vecino de Pico realizó una transacción vía internet y posteriormente viajó a Villa Mercedes, San Luis, donde se le entregó el auto y los falsos papeles a cambio de 95 mil pesos.Cuando esta persona comienza a realizar los trámites en el registro del automotor, le indican que había algunos problemas con los papeles, por lo cual le dicen que haga la verificación correspondiente y a partir de allí se detecta que el vehículo era robado.

De acuerdo a lo que informó Barrionuevo, la empresa ya comenzó a trabajar en el caso con el departamento legal que posee y a través de la policía federal y la división encargada de delitos informáticos. “Pero también colaboró con esta división brindando información como el IP y donde fue originada la cuenta del usuario para poder determinar el origen del equipo”.

Dijo que no había estadísticas sobre delitos informáticos “pero cada vez ocurren más, principalmente donde hay tráfico de información, ya sea en redes sociales, como cajeros automáticos”.

Aconsejó a aquellos que realizan transacciones en páginas de compra y venta, que deben tener en cuenta “la valoración o puntuación de la persona que vende y las referencias de los compradores para dicha personas y que se trate de obtener la mayor información posible del vendedor, ya sea número de teléfono, dirección y otros datos”.

Por último a modo preventivo y observando la realidad y la complejidad de la situación, señaló que en todas las viviendas, la computadora tendría que estar en un lugar donde los padres puedan controlar cualquier tipo de situaciones que pongan en peligro la privacidad de ellos y de sus hijos. “recomendamos que no coloquen computadores en los dormitorios, donde los niños o adolescentes pueden ingresar a redes sociales e interactuar con desconocidos”.