
Tras el desgarrador testimonio de Susana Gómez, mujer que perdió la vista a causa de los golpes que le propinaba su marido, y que se salvó gracias a la contención recibida en una casa para mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos, el Movimiento por los Derechos de las Mujeres y Tamboras del Viento vuelven a reclamar por el tema.
Lo hacen a través de un comunicado de prensa que titularon «La realidad nos interpela una vez más», que dice textualmente «hace unos días se conoció la historia de Susana Gómez de La Plata que tras 14 denuncias radicadas contra su marido, logró salir del infierno de la violencia gracias a una casa de mujeres, la Casa María Pueblo, que la acogió. El hombre fue condenado por la Justicia, ella perdió la vista por los golpes, no podrá ver crecer a sus hijos, pero al menos está viva para acompañarlos. El caso nuevamente nos trae al reclamo una deuda pendiente de nuestra comunidad: un lugar donde las mujeres víctimas de violencia puedan ser acogidas, acompañadas en el duro camino de poder convertirse en mujeres sujetas de derechos, y dejar de ser objetos del hombre de quien dependen. Un lugar donde puedan acudir cuando empiezan a vislumbrar que hay otra vida mejor, sin violencias. Un lugar donde se las ayude a transitar ese fuerte cambio interior que les permite emponderarse y decir BASTA.
Hoy vemos que desde el estado provincial o municipal se empiezan a proponer espacios de atención a las mujeres, pero observamos que no están difundidos, aún nos siguen llegando mujeres que no saben qué puerta tocar. Tampoco trabajan en la tan mentada red, muchas veces ni siquiera saben unos de los otros. Y vemos con beneplácito que el tema esté, aunque en una expresión mínima, en la agenda de políticas públicas, pero aún las falencias, y sobre todo un hogar-refugio-espacio-casa o como quiera llamarse para cobijar a mujeres víctimas de violencia y sus hijos, sigue siendo una deuda pendiente. Pedimos una vez más, abrir el debate con todas las partes interesadas para aunar criterios en pos del mismo interés: la detección, lucha y erradicación de las violencias hacia las mujeres con un espacio específico con un equipo de abogada/os, psicólogo/as, trabajadora/es sociales para cobijarlas en los primeros y más críticos momentos cuando se busca cortar con el círculo infernal».