En la mañana de hoy, se formalizó la investigación fiscal preparatoria contra Diego Enrique Pérez acusado de tres delitos: incendiar un auto frente a la comisaría Segunda el pasado 31 de diciembre, golpear a un joven un día antes y amenazar con un arma de fuego a una familia del barrio Ranqueles en el día de ayer. Quedó en libertad.

Foto de archivo del episodio de ayer
La acusación correspondió a la fiscala Ivana Hernández. Relató lo sucedido el 30 de diciembre cuando uno de los hijos de la familia Rodríguez, de 19 años de edad, resultó herida en la cabeza por Pérez. Ese día se secuestró un auto Clío propiedad de la familia damnificada, ya que tenía impactos de bala sobre el capó. Quedó en la vereda de la comisaría Segunda y al día siguiente fue incendiado con una bomba molotov.
Desde entonces el joven, de 28 años de edad, tiene pedido de captura. Su nombre volvió a aparecer en las crónicas policiales cuando un joven, identificado como Leandro Rodríguez, disparó el pasado 3 de febrero contra policías de civil, confundiéndolos con los hermanos Pérez que lo acosaban desde hacía tiempo. Finalmente al joven se le dio el beneficio de la probation.
Ayer, Pérez, a quien apodan “el Mancha”, volvió a ser noticia policial, cuando dos personas mayores de edad a bordo de un Ford K negro se presentaron en una vivienda de Barrio Ranqueles ubicada en calle 533 entre 502 y 504, con el propósito de cobrar una deuda a quién sería un menor de edad. Cuando estos pidieron hablar con el menor la familia les negó el paso y allí habría comenzado a generarse entredichos que terminaron en una agresión física mutua y la presencia de un revólver y de un arma blanca.
Uno de los integrantes de la familia llamó a la policía, y las dos personas se dieron a la fuga. Pero no todo terminó allí, sino que volvieron a la vivienda dos veces más con el objetivo de cobrar esa supuesta deuda. En la tercera oportunidad que se presentaronn en la casa, llegó también al lugar un patrullero de comisaría Segunda y se fugan cruzando la ciudad hasta llegar al barrio Rucci, donde se lo demoró. El otro hombre se escapó.
Quedó detenido pero hoy recuperó la libertad tras la audiencia de formalización. Es que los delitos que se le imputan, lesiones leves y amenazas simples en concurso real (hecho ocurrido el 30 de diciembre pasado), daño simple (incendio del auto el 31 de diciembre) y amenazas agravadas por el uso de arma de arma de fuego y daño simple (por los hechos de ayer) tienen una pena expectante que no termina en prisión efectiva. Por ello, la fiscala Ivana Hernández solicitó la libertad del acusado.
Probablemente la semana próxima se elevará la acusación para que el Juez ponga fecha al juicio oral y público.