Esta mañana un grupo de empleados del sector administrativo de la comuna piquense reclamó airadamente el pago “del reajuste de 12 por ciento correspondiente a febrero”, según dijeron al cronista de infopico.com. Admitieron que sí se les pagó –(y cabe destacar que hoy es el primer día del mes)- el monto correspondiente a horas extras. En un diálogo desordenado, por momentos hasta tumultuoso con el intendente Rainone, el malestar de ese grupo de trabajadores derivó hacia otras circunstancias por las que expresaron insatisfacción y molestias. En su respuesta a los manifestantes el profesor Rainone afirmó que “no le va a temblar el pulso” para corregir algunos vicios denunciados en esa improvisada asamblea; y les aseguró que él “no vino para atornillarse en el cargo”.
Rainone en primer plano, el secretario Biglia en segundo, y el contador Lamberti detrás de ambos
Apenas intentó explicar que “estamos trabajando en el tema” de las horas -extras uno de los empleados le recordó irónicamente que “desde hace más de 30 años todos los intendentes nos dicen “lo estamos estudiando”. Y en el momento en el que el mandatario precisó sobre las horas-extras “bien usadas”, se levantó un clamor de varios que hablaron al mismo tiempo, levantando sus tonos y superponiéndose. “Conocemos a los que fichan, se van a dormir y vuelven para fichar”, dijo una de las mujeres. Allí Rainone intervino para afirmar “no me a temblar la mano”, en referencia a eventuales sanciones para los empleados desleales, en medio de miradas cruzadas entre algunos manifestantes.
También varios trabajadores están enojados “por la falta de diálogo” con los funcionarios. El contrapunto encontró al jefe comunal con otra respuesta a medida del momento: “Me parecen muy bien las sugerencias que me traen, valen, estamos trabajando con todas las secretarías, y la directora de Recursos Humanos está ocupándose de una política de comunicación interna y externa”, añadió Rainone en tono de revelación.
La catarsis laboral tuvo otro punto de ebullición: la supuesta preferencia de la intendencia para mantener conformes a los trabajadores del corralón, a expensas de otras áreas de la administración pública.