Frente al mural que recuerda a Sofía Viale y con un importante marco de público diversas organizaciones sociales expresaron el clamor y la alegría de las luchas de las mujeres a través de los años. Intervinieron las Tamboras del Viento, dos gimnastas en tela y se leyó un documento consensuado entre los movimientos de General Pico y Santa Rosa que se unieron en el reclamo.
Las Tamboras del Viento intervinieron con sus ritmos, sus cánticos y arengas bajo una lluvia que le puso más energía y sentimiento a la actuación. Con su música invitaron a las mujeres a sumarse a “crear otro horizonte”. Recordaron a la tambora Silvia Ramos, fallecida trágicamente en diciembre pasado. “Tantas haciendo un nuevo camino, mañana es tarde, cambia el destino”, pregonaron en un ritmo pegadizo.
Luego, una de ellas leyó el documento consensuado entre el Colectivo popular Cardo Ruso, Movimiento pampeano de Derechos Humanos, Desayunador Villa Germinal, Agrupacion Surcos(Facultad de Humanas), Agrupacion Tierra y Produccion(Facultad de Agronomia), Movimiento de trabajadores desocupados-Frente Popular Dario Santillan CN, Movimiento por los derechos de las mujeres, gral. pico y Tamboras del viento de Gral.Pico, CTA General Pico, Pico,Agrupacion Fuentealba y Organización Estudiantil Nilda Masci (Facultad de Humanas Gral.Pico).
Exigieron acceso real a la justicia, basta de trata y de complicidad policial y política., basta de una justicia machista y patriarcal, aplicación efectiva de la ley 24.685 sobre erradicación de la violencia hacia las mujeres, gente capacitada e idónea en las áreas de atención a las víctimas de género, que se garantice el derecho a la realización de abortos no punibles, juicios por los casos de Andrea Lopez, SofiaViale y Carla Figueroa, que se construya un albergue para mujeres en General Pico y que exista la Educación sexual integral en las Escuelas.
El documento dice, además, que“miles de luchadoras enfrentan al sistema machista todos los días de su vida dando lugar a un horizonte más igualitario y libre. Pero esta lucha no es fácil, nunca lo fue. Desde las primeras huelgas que tuvieron lugar en Estados Unidos y Europa a finales del siglo XIX cuando cientos de trabajadoras textiles tomaron las calles reclamando condiciones dignas de trabajo y aumento salarial o las primeras sufragistas que dieron su vida por el derecho a la opinión. La pelea por los derechos de la mujer ha generado un terreno propicio para la reivindicación del derecho legítimo a ser quienes son por naturaleza y no por ello inferiores.
El sometimiento femenino data de antes de las fábricas y las urnas. En el Génesis, es el sexo débil y merecedor del castigo por inducir a la perversión. Esta fue el arma más letal, la excusa que justifica la opresión, el genocidio y la explotación a lo largo de toda la historia.
Sin embargo el presente no está exento de esa fechoría. (…) Aquellos/as, quienes deciden, no escuchan las voces de quienes, todavía, son sometidas física, económica y mentalmente dentro de un sistema que se hace llamar democrático legitimado por un estado que avanza en términos legales imponiendo leyes como la 26.485 que no se cumple con eficacia en la base de las políticas clasistas.
La realidad nos interpela, ya no podemos mirar para los costados. Tenemos la obligación social de reconocer la violencia simbólica y ejercer el desafío de liberar el cuerpo sin crucificarlo en la culpa de ser mujer. Son ellas quienes mueren todos los días por causa del aborto clandestino o son obligadas por la sociedad a mantener a duras penas el embarazo obligado y la crianza desnutrida de afecto que marcan la vida de esos niños y niñas “culpables” de nacer sin futuro.
Y nos preguntamos ¿dónde quedan la democracia y la libertad si las mujeres no son dueñas de sus vientres? No deleguemos la responsabilidad aprovechamos este día para reclamar justicia para todas las mujeres desaparecidas, asesinadas, víctimas de la explotación sexual u objetos del marketing. El 8 de marzo no es un día de shopping ni bombones, es un día de lucha, reivindicación del género femenino y de conmemoración de aquellas quienes mueren por los derechos. Es un día en el cual debemos cuestionarnos lo impuesto y hacernos parte de la acción transformadora social para revertir el sometimiento y la opresión.
Aprovechamos este día para reclamar justicia para todas las mujeres desaparecidas, secuestradas y asesinadas, víctimas de redes de tratas y explotación sexual y objeto de injusticia social y desigualdad de derechos”. Por último, otra tambora leyó la carta que escribió la hija de Silvia Ramos, Paola Draperi, en el Día Internacional de la Mujer.