Así lo señaló el senador Juan Carlos Marino tras conocer los datos difundidos por la Cámara Argentina de Concesionarios (ACARA) que dan cuenta durante febrero de una caída del 8,5 % en los patentamientos, en relación a igual período de 2013. Se refirió también a la eminente modificación del impuesto interno a los autos de alta gama y a las recientes suspensiones que han sufrido trabajadores del sector.

Marino aseguró que tanto la baja de patentamientos, como la caída de las ventas en enero y las recientes suspensiones de operarios en diferentes plantas automotrices y autopartistas son consecuencia directa de una serie de políticas erráticas aplicadas por el Gobierno Nacional, y que desde la UCR habían advertido que esto sucedería.
Según el senador, los problemas que atraviesa el sector responden a múltiples factores: las trabas para importar, el efecto de la devaluación sobre los costos, los problemas de crecimiento en Brasil, pero fundamentalmente, a las implicancias que tuvieron los cambios en materia de impuestos internos para el sector.
“Esto lo advertí cuando tratamos en el Senado la suba de los impuestos internos. En ese momento, el oficialismo hablaba de forma rimbombante de la creación de un impuesto a los bienes suntuarios, un impuesto que supuestamente iba a afectar sólo a gente de alto poder adquisitivo, pero nunca analizaron las consecuencias que ese impuesto podía tener en la industria nacional y, sobre todo, en los trabajadores”.
“Ahora vemos las secuelas: hay suspensiones de operarios, temor por despidos, caída en las ventas, y todo porque el Gobierno toma medidas de manera improvisada y necia”, agregó.
La afirmación del senador responde a que, durante el tratamiento del proyecto de impuestos internos en el Senado, él presentó uno alternativo que, sin dejar de otorgarle al Gobierno algunos beneficios económicos, protegía la industria nacional y los puestos de trabajo que esta genera. El proyecto surgió luego de mantener diversas reuniones con miembros de las Cámaras referentes del sector.
“Lamentablemente en ese momento el oficialismo volvió a cerrarse sobre sí mismo y no permitió ningún aporte. Ahora, cuando ven que el ajuste lo está pagando el empleado, el trabajador, se ponen a analizar los cambios que nosotros propusimos 3 meses atrás. Es bueno que revisen el error pero hay que resaltar que esto se podría haber evitado”.
Por último, Marino aseguró que espera que esta situación haga recapacitar al Gobierno en relación a su negación a recibir aportes de sectores no oficialistas y que permita abrir el debate a los problemas de fondo que vive la economía argentina: inflación y empleo. “Es momento de que oficialismo deje de tomar medidas coyunturales y apresuradas y se ocupe de resolver los principales problemas económicos que son la inflación y la generación de trabajo genuino. Si no atacan la raíz del problema, las medidas pasajeras sólo van a seguir trayendo mayores inconvenientes”, concluyó.