
El Vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Juan Carlos Marino, repudió los dichos del dirigente social Luis D´Elia, quien propuso públicamente fusilar al líder opositor venezolano, Leopoldo López, y le solicitó al oficialismo que haga lo propio. “Que el silencio nos los convierta en cómplices”.
“Venezuela se encuentra viviendo horas críticas, su Presidente está prácticamente convocando a una guerra civil, la libertad de expresión no existe, hay violencia en las calles. Es realmente preocupante y repudiable la situación que se vive. Pero más me preocupa que un dirigente vinculado al Gobierno nacional en lugar de llamar a la pacificación y la racionalidad se exprese de esta manera”, afirmó Marino.
“Me resultan increíbles los niveles de irracionalidad y violencia que hay en los dichos de muchos funcionarios o personas ligadas al Gobierno. D´Elia no es la primera vez que se expresa de esta manera y, en otras oportunidades, personalidades como Guillermo Moreno o Hebe de Bonafini han hecho lo propio. La incitación a la violencia es constante”.
Marino aseguró que espera que desde el Gobierno haya un repudio masivo a estas declaraciones y se manifestó a favor de realizar desde el Congreso una declaración conjunta por parte de todos los bloques parlamentarios llamando a la pacificación en Venezuela.
“Les pido a mis pares del oficialismo y a los funcionarios del Ejecutivo que repudien abiertamente los dichos de D´Elia, que su silencio no los haga cómplices de estas barbaridades. No podemos dejar que la irracionalidad gane la escena política. Si queremos una sociedad menos violenta, el ejemplo debe partir de los funcionarios y por eso no sólo presento como legislador mi repudio sino que, como ciudadano, pretendo lo mismo de los funcionarios oficialistas”.
“Los argentinos superamos años de mucha violencia y aprendimos a vivir en democracia. Nuestra historia nos obliga a que dichos como este no pasen desapercibidos. El mensaje para el pueblo de Venezuela debería ser unánime en pos de la pacificación y la recuperación de los valores democráticos”, concluyó Marino.