Después de escuchar y recibir algunas inquietudes por parte de algunos lectores en relación con este tema el comisario Coller, a cargo temporariamente del Comando Radioeléctrico, confirmó la acción y expresó que la misma tiene el respaldo de la ordenanza municipal 131. La citada norma autoriza a la policía y/o al personal de tránsito a realizar este tipo de actos cuando las motocicletas se encuentren sin patente o con el faltante de las medidas de seguridad correspondientes como espejos, luces de estacionamiento o de giros, etcétera.

Los comentarios que llegaron a esta redacción expresaban que el secuestro se lleva a cabo no sólo en los operativos que realizan en forma conjunta el departamento de Tránsito Municipal y la policía, sino también cuando las motocicletas están estacionadas en el centro piquense.
La policía o personal de tránsito del municipio al constatar que los rodados no tienen la patente colocada o ante la ausencia de elementos que hagan a la seguridad de la motocicleta, automáticamente la cargan en el móvil y la llevan a la dependencia policial. Después de varios días y ante la falta de reclamos la trasladan al depósito municipal.