Se aprende más en la derrota que en la victoria y todo indicaría que el peronismo pampeano aprendió la lección. “No estamos para regalar votos”, dijo una de las fuentes consultadas. El peronismo pampeano comienza a tomar forma nuevamente con el objetivo de rearmar filas y hacerse fuerte para llegar bien armado al 2015

¿Hay consenso?. Aquellos que están recorriendo la provincia y pregonando la unidad partidaria pueblo por pueblo aseguran que si, aunque siempre existen dudas de algunos intendentes que miran con recelo esta actitud, cuando de acuerdo a su criterio se pudo haber evitado antes del desastre electoral en el 2013.
“Falta mucho tiempo” dijo la fuente consultada, “pero es necesario la unidad”, afirmó. Es que los referentes de las líneas más importantes han abierto una puerta al diálogo. Marín y Jorge ya se han reunido y han coincidido en que se deben dejar de lados las diferencias personales y ubicar por encima el partido.
También hay un puente de comunicación entre el gobernador y los diputados vernistas. Esta situación le habría traído tranquilidad al mandatario provincial que en estos dos últimos años tuvo como oposición a legisladores del mismo partido.
Otro de los puntos importantes es que la mayoría de los municipios apoyarían esta idea de unidad, inclusive los de relevancia, entre ellos General Pico, Eduardo Castex, General Acha y Realicó. La excepción por ahora es Santa Rosa. Larrañaga no ha definido su situación y como consecuencia no hay una decisión firme. Se sabe que existe un enfrentamiento con Verna y Marín, por lo que aquí el que tendrá que tomar cartas en el asunto será el mismo gobernador. Si Larrañaga se suma a Compromiso Peronista estaría el camino allanado hacia la unidad.
Lo que no debe olvidarse el peronismo es que llegar juntos será el principio, pero para lograr el éxito deberán trabajar juntos.