En la recorrida efectuada esta mañana por infopico.com para tener una aproximación a los precios de la canasta escolar el cronista fue testigo circunstancial de varios diálogos y situaciones que, en la vía pública o dentro de los comercios, muestran el termómetro del ánimo social. Desde las referencias a los noticieros televisivos y las opiniones sobre los anuncios gubernamentales, hasta los cálculos “en el aire” de algunos padres y madres multiplicando precios por cantidad de hijos, todos son datos válidos en el sentido mencionado.

Uno de los diálogos, breves y de impacto neto, se dio en pleno microcentro. Una señora mayor salió de una librería y otra mujer, en la vereda, le preguntó. “¿Ya saliste, mamá”?- “Sí –respondió la otra en forma cortante-, “me asustaron los precios”. Y seguidamente le contó a su hija cuánto cuesta ese año un block de hojas, comparándolo con el precio del año pasado.
