El productor y dirigente agropecuario Jorge Arocena considera que la situación que se presenta para el agro pampeano por la sequía “es preocupante”, y las posibilidades de recuperación están centradas ”en que llueva pronto”. De no ser así “ya podemos imaginar lo que esto puede acarrear para el productor en forma individual y para todo el conjunto” de la comunidad de la región, reflexionó esta mañana en diálogo con infopico.com.

(Imagen ilustrativa)
“La sequía está muy salpicada, no se da por departamentos enteros. Algunos lugares están muy complicados, por ejemplo en el norte está muy afectada la zona de Realicó, hasta Hilario Lagos y más hacia el norte también. Después está la otra zona de Ingeniero Luiggi y Embajador Martini”, describió el ruralista piquense.
En algunas zonas, añadió, “se perdió buena parte de los cultivos de primera (siembra). En el resto de la provincia hubo lluvias desparejas en los últimos días, hay que ver ahora si los cultivos de segunda se recuperan o no”, plateó Arocena.
“Cada vez se siembra más de segunda, por dos motivos. Uno porque las condiciones de los híbridos que ofrecen semilleros, y los productores también, apuntan a la segunda para evitar el estrés de seca que se da en enero, y que coincide con la floración de la anteriores variedades, y por otra parte, se siembra más tarde desde hace un tiempo para tratar de zafar de estas situaciones con el clima”, se explayó el dirigente.
“Algunos cultivos tendrán capacidad de reacción si llueve. Pero hat zonas que siempre buenos buenas y hoy están muy complicadas por la falta de lluvias, como (Intendente) Alvear, además de Ceballos. Allí el problema es serio”, remarcó.
Habría “consecuencias negativas muy importantes, por lo costos y lo que se invierte, tanto a nivel personal de los productores como a nivel colectivo. Pero es un poco prematuro hablar hoy de pérdidas porque aún hay posibilidad de que llueva y algo se recupere. Habrá que evaluar en unos veintes días”, señaló Arocena.
Incertidumbre
Con respecto a las recientes medidas de liberación de compras de divisas, la escalada en la cotización del dólar y la consecuente devaluación del peso, Jorge Arocena opinó que “esta devaluación pone al descubierto una nueva mentira que debe soportar la sociedad argentina. En general el impacto de la devaluación no creo que sea favorable. Yo escucho a algunos que dicen que la devaluación viene bien, pero eso es porque evidentemente si la economía estaba en un corset en algún momento había que devaluar para salir”.
«Pero a nivel del trabajo imaginá -dijo al cronista- que la persona que tienen que pagar sus cuentas a un proveedor, y la deuda está calzada en dólares, tiene un problema enorme. Por otra parte, el productor no puede trasladar sus cuentas a dólares. Y los contratistas que sembraron y van a cosechar tampoco pueden trasladar la devaluación automáticamente”, describió.
“Esto me produce la misma sensación que cuando (Celestino) Rodrigo devaluó de la noche a la mañana y nos quedamos todos con la boca abierta. Si la gente no encuentra precios y no sabe a qué atenerse estamos mal».
«En definitiva, esta es una cosa más de las que debe soportar el pueblo después de un relato de diez años en el que se decía que estábamos extraordinarios y la economía era bárbara”, ironizó.
