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Diario de viaje por la Ruta 40 en bici (cuarta entrega)



Los cinco piquenses que están recorriendo 1250 km en bicicleta por la ruta 40 ya están en Villa La Angostura. Varios días sin comunicación pero llenos de paisajes maravillosos y de aventuras. Aquí va el relato: 


DE CHOS MALAL A Villa LA ANGOSTURA

Ya contamos que la llegada a Chos Malal fue accidentada. Ahora nos encontramos en Villa la angostura y por razones de señal no ha sido posible la comunicación.

La ciudad de CHOS MALAL (corral amarillo) cuenta con 17000 habitantes aproximadamente. La historia oficial está presente en las calles de la ciudad, en el torreón, en el museo, en la casa recuperada de una tal familia Dewey. No obstante, como se observa en la foto, hay voces que hablan de otra historia y que de alguna manera se hacen presentes.

 De Chos Malal salimos dispuestos a emprender la ruta hacia Zapala pero la Cordillera estaba enojada porque, según dicen los lugareños, es época de “veranada” (los troperos llevan a sus animales a pastar a las alturas) y se ensaña con un feroz viento que no deja avanzar ni dos metros; pareciera que hasta la bicicleta se hace cómplice de la furia de la colosal montaña, cubierta por multifacéticas nubes.

 Decidimos continuar a cualquier precio… arriba de un camión…recorrimos esa ruta un gran trecho y observándola desde arriba del vehículo. Así llegamos a Zapala, ciudad tapada en tierra por el viento que está instalado allí. Pasamos la noche y al día siguiente continuamos pedaleando unos 40 kilómetros hasta que el viento otra vez nos venció, más las secuelas del golpe que se hacían sentir en el hombro del “caído” antes de llegar a Chos Malal,  y recurrimos a la solidaridad de Coco, el camionero que nos charló en esa ruta vigilada por el gran Lanín, hasta llegar a La rinconada donde acampamos al lado del río, bajo las estrellas y con gran frío.

Desde La rinconada nos dirigimos hacia Junín de los Andes (30 Kms aproximadamente) por una escarpada y transitada ruta. Debimos cuidarnos principalmente de los “tuercas” que nunca faltan.

En Junín de los Andes estuvimos un medio día para recuperar fuerzas y luego continuamos pedaleando unos 45 kms, hasta San Martín de los Andes, donde la multitud de gente-turistas que había nos apabulló; todos buscando hospedaje, el que se encarecïa mientras pasaba el tiempo y aumentaba la demanda (vergonzosa actitud). San Martín de los Andes es una localidad rodeada de cerros que cuenta con escasos habitantes estables. Brilla en la ciudad el lago Lacar, que congrega gran cantidad de gente en sus playas.

Luego continuamos pedaleando el resto de los lagos que no son siete, fantástico camino, gran parte de ripio aún (en obra) rodeado de vegetación, agua y sierras: El Hermoso, donde acampamos dos noches, el Falkner, el Villarino, el Pichi Traful, el Escondido, el Correntoso, el Espejo. La ruta de asfalto se presenta cuidada y tiene en cuenta una pequeña senda que permite un andar seguro en bicicleta. Desde San Martín de los Andes a Villa la angostura hay unos 45 kms. No podemos dejar de mencionar la ceniza (product del enojo del volcán chileno, de hace tres años) que atraviesa todos los rincones y a los insaciables tábanos que siguen haciéndose sentir. En la ciudad de Villa la Angostura nos recibió la postal del lago Nahuel Huapi. Nos quedamos en esta ciuadad a descansar, esperamos al resto del grupo que se quedó disfrutando unos días más el lago Falkner.

Mañana saldremos hacia Bariloche, donde tal vez, terminemos anticipadamente la pedaleada.

Hemos pedaleado mucho… veremos cómo seguimos y hasta dónde pero nos sentimos más que satisfechos por el camino recorrido…