Tribuna del Lector:
Érase una vez dos hermanos gemelos criados en el mismo hogar, por el mismo padre. Compartían la dura experiencia de crecer bajo la tiranía, las injurias y los golpes de un padre alcohólico, autoritario e irresponsable.

Frecuentemente el padre tenía problemas con la policía. Uno de los hermanos dejó la escuela y se convirtió en alcohólico. Se casó y actuaba como su papá con su familia, maltratándola. Apenas trabajaba y en repetidas ocasiones tenía problemas con la policía. Una vez, le preguntaron por qué actuaba de esa manera. Él contestó:
– Con un padre y una infancia como la que tuve, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?
El otro hermano, a pesar de la misma crianza difícil, nunca dejó de estudiar. Se casó y era un esposo atento y un buen padre. Se volvió un empresario exitoso que aportaba mucho a su comunidad. Un día, le preguntaron a qué atribuía el éxito que había tenido en su vida. Él respondió:
– Con un padre y una infancia así, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?
Moraleja: No importa lo que te hicieron. Lo que importa es que haces tú con lo que te hicieron. Y eso lo controlas tú.
Reflexión:
Hoy desafortunadamente el poco tiempo que nos queda para dedicárselo a nuestros hijos lo utilizamos para otras cosas menos para estar con ellos, en muchos hogares hay niños huérfanos con padres vivos.
Debemos fortalecer la disciplina, enseñarles a nuestros hijos que en casa hay normas y que es importante cumplirlas. Debemos enseñarles que aprendan a defenderse solos y fortalecer su carácter, que aprendan a hacer las tareas, a manejar sus emociones. Debemos tener con nuestros hijos vínculos amigables sin perder la posición de papá. Debemos…
No se sabe bien quien acuñó el bonito término “Padre tóxico” parece que se lo debemos a la psicóloga estadounidense Susan Forward, son aquellos que por diferentes razones, causan sufrimiento a sus hijos a través de la manipulación, el maltrato y las demandas abusivas. Según Forward y según cualquiera. Creo que es de cajón.
Existen diferentes perfiles de padres tóxicos:
Padres autoritarios y descalificadores que actúan desde el “yo exijo”: Crean hijos sumisos. Los hijos repiten ese patrón de vínculo y lo trasladan a otras figuras de autoridad (profesores, jefes, sus maridos) con los que repetirán la misma forma de relacionarse, es decir, desde la sumisión.
Mamás intrusivas y sobre protectoras que se niegan a que su hijo o hija crezca: en lugar de acompañar su desarrollo, están constantemente supervisándoles, espían su cuenta de correo o de redes sociales.
Madres competitivas respecto a sus hijas, que se visten como ellas e intentan incluso seducir a sus amigos.
Humildemente, creo que nos irá un poco mejor en ésta gran tarea de ser papás, si tomamos como norte que una de las fortalezas es trabajar en equipo, que papá y mamá dediquen más tiempo a sus hijos, a respaldarse mutuamente cuando se tome una decisión sobre ellos.“…No hay nada tan natural y sin embargo tan difícil como criar un hijo…pero, cuánto ayuda la ternura! …”.
N.B.D.