La acumulación de residuos no-degradables y la falta de limpieza en algunos tramos de los canales de desagües de la ciudad motivaron la serie de fotografías que pueden apreciarse en la presente nota. A partir de la inquietud de un vecino, que se comunicó con infopico.com, surge esta publicación que es, al mismo tiempo, una advertencia a la comunidad y un llamado a las autoridades municipales. La serie fotográfica fue realizada en la intersección de la calle 2 y la Diagonal Sur, a las 7:00 horas de hoy.En las imágenes pueden apreciarse las consecuencias de algunas actitudes particulares e institucionales.
Entre las primeras se cuenta la diseminación de restos de diversa naturaleza (plásticos, goma, latas), en las calles de la ciudad que, más temprano que tarde, terminan en los canales de desagües. El viento y las lluvias los arrastran hasta esos sitios y allí se acumulan, dificultando el drenaje de los caudales pluviales.
Por otra parte, en circunstancias excepcionales, como los feriados y días festivos en los que, en general, es alterado el cronograma habitual del servicio de recolección de residuos domiciliarios, son muchos los vecinos que lamentablemente no respetan las indicaciones municipales de guardar las bolsas hasta poco antes del paso de los camiones recolectores. Los canastos ubicados en las veredas son atiborrados de bolsas de todo tamaño. Algunas terminan por caer al piso y allí son desgarradas por los perros vagabundos, repitiendo e intensificando el ciclo de dispersión de restos en la vía pública.
Por otra parte, como puede observarse, no son solo los residuos los que disminuyen drásticamente la capacidad de drenaje de los canales (por lo menos en algunos de sus tramos). La altura de los yuyos que crecen en el lecho mismo de los desagües, o entre las juntas de las placas de cemento, dan cuenta del prolongado lapso transcurrido desde la última vez que se hicieron tareas de limpieza en esas instalaciones de la infraestructura urbana.
¿Días, semanas, meses? Más allá del dato –aproximado o preciso- sobre esa carencia en el mantenimiento de los canales, se espera una saludable reacción del sector responsable para solucionar la situación que inquieta a los vecinos. Huelga hacer mayores comentarios sobre temas ya conocidos por todos, a saber, los malos olores de la basura acumulada, el agua estancada, la proliferación de insectos y roedores, etcétera.