Fue el año en que la Intersindical pisó fuerte, en que se develó que General Pico tenía un 20 % de desocupación de la población económicamente activa, en que se logró que por ley los empleados de comercio descansaran los domingos, en que multiplicaron las viviendas gracias al PRO.CRE.AR., en que Corpico logró la habilitación para brindar el servicio de TV por cable, en que la gente se encontró en el Parque Delfín Pérez y en las plazas, en que el clima nos dio sorpresas con la nevada de septiembre en el oeste pampeano y el agobiante calor de diciembre, en que la violencia en las escuela fue un tema recurrente, en que Médano mostró cada fin de semana un espectáculo y una muestra distinta, en que otras expresiones artística por fuera de lo gubernamental se multiplicaron.

En el ámbito sindical, la Intersindical, los lucifuercistas y los docentes mostraron su fuerza y organización interna. Otros gremios salieron golpeados: ATSA fue intervenida y el SOEM está acéfalo. La CGT y las 62 Organizaciones no dieron señales de vida, y el MTD de la CTA creció en proyectos productivos y organización interna.
Fue un buen año cultural, con expresiones diversas, algunas canalizadas a través de lo gubernamental, otras por fuera. Y una compañía de teatro piquense, CASIOPEA, ganó el festival de teatro pampeano y nos representó a nivel nacional.
Los cines de Pico siguieron haciendo punta en La Pampa con películas buenas y en cantidad. El cine nacional creció y creció. Como creció también la producción audiovisual piquense y pampeana gracias a aportes del INCAA y otros organismos gubernamentales.
Fue el año en que la Corte Suprema de la Nación ratificó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y varias radios pampeanas se legalizaron. Y Corpico, junto a otras cooperativas de la provincia logró la autorización para brindar TV por cable.
Hubo una fuerte irrupción en la agenda pública y en el discurso hegemónico de la cuestión de género, hubo denuncias ante cuestiones culturales machistas, hubo intervenciones, hubo debate. El 2013 se va dejando huellas en la gente, marcando cambios en los estilos de vida, en las formas de relacionarse, en las múltiples maneras de pararse frente al mundo. Y Pico no fue ajeno.

