Las fiestas de fin de año es la época en que más pastillas antidepresivas se venden y en que más situaciones de violencia de género y problemas familiares se suscitan. Durante el año, el Comando recibe entre 5 y 6 llamadas diarias por esa problemática, en doce horas del 24 al 25 de diciembre se duplicaron.
foto de archivo
De los 40 llamados telefónicos que se registraron en el Comando Radioélectrico de la policía, durante doce horas entre el 24 y el 25 de diciembre, diez fueron por cuestiones de violencia de género y problemas familiares, según relató el jefe de esa repartición policial, Teodoro Sotelo.
“Desde horas tempranas, el 24 hubo llamados desde distintas partes de la ciudad por violencia de género o problemas familiares. A veces concurrimos al lugar y la damnificada dice que no pasó nada, que fue una simple discusión y nos vamos”, explicó.
También relató que un fenómeno que se viene percibiendo es que los que llaman son vecinos testigos de la violencia. “Dejó de ser el mirar para otro lado. Y nosotros no le pedimos el nombre, porque lo importante es que llamen”, indicó.
Claro que en la mayoría de los casos, la víctima niega la realidad y no quiere recibir ayuda en el momento. “A veces te llaman, te vas del lugar, y a los pocos minutos, desde otro teléfono te vuelven a llamar y te cuentan lo que pasó”, dijo.
Los llamados al Comando suelen ser estacionales, excepto los relacionados con violencia de género, que se dan durante todo el año. Aunque son más recurrentes los fines de semana y en horas de madrugada. “Durante el año, tenemos entre 5 y 6 llamados diarios”, indicó Sotelo.
Uno de los fenómenos que los sorprendió en el último tiempo es que algunos llamados provienen de hombres violentados, aunque en una proporción ínfima. En general, los llamados por delitos de violencia de género vienen aumentando desde hace años.
“Lo más terrible es cuando llaman los nenitos”, afirmó Sotelo. Y no son pocas veces. “Cuando concurrimos al lugar, te dicen que no pasa nada, que el nene se equivocó pero sabemos que los hechos ocurrieron. Hace unos días llamó un nene de no más de 6 años, el móvil llegó al lugar, la mamá dijo que estaban jugando pero era evidente lo que pasaba. Y lamentablemente después se la agarran con los chicos”, dijo.
En primavera y verano, jueves y domingos los llamados por las picadas y ruidos molestos de motos son la constante. “Recibimos 10 ó 15 llamadas juntas por esto”, dijo Sotelo.
También los correspondientes a personas borrachas en la vía pública y ruidos molestos de vecinos son comunes durante el año. Los accidentes de tránsito son motivos de llamadas al Comando, al igual que los cortes de luz y problemas provocados por las tormentas.
Por otra parte, los llamados por consultas, porque no se pueden comunicar con el SEM o alguna otra repartición pública y las cargadas hacen el resto. “Las llamadas truchas nos molestan mucho, porque llaman al SEM, a bomberos y a nosotros, vamos al lugar y no hay nada. Por suerte ha disminuido este tipo de llamadas”, concluyó.
Teodoro Sotelo