Tiene 29 años, estuvo en pareja 10, se separó en mayo pasado, y la violencia fue una constante. Primero verbal, luego física y ayer, según la denuncia radicada en la Comisaría Cuarta, su ex le apuntó con un arma y efectuó dos disparos (por suerte no estaba cargada). Pide ayuda para terminar con el infierno en el que vive.
Junto a una amiga buscaron ayuda en Fiscalía
Relató que ayer por la tarde estaba en la casa de la madre cuando pasó su ex pareja. “Salí para decirle que me los dejara, me sacó un arma y me gatilló dos veces, agarré un cascote y se lo tiré y los nenes gritaban, estaban mis vecinos y mis hermanas viendo. Estoy cansada, no puedo vivir más así, le hice cuatro o cinco denuncias y no pasa nada. Estoy podrida, no puedo vivir tranquila, donde me cruza me dice de todo, ya no sé que hacer”, dijo entre sollozos mientras esperaba ser atendida por el fiscal Gilardhengi hoy por la manaña (el funcionario judicial tenía mucho trabajo y se desconoce si las atendió).
Se separó el 1ro. de mayo, después de una pelea que terminó con dos huesos quebrados, tibia y peroné. “Pero sigue molestándome, va a mi casa… hice un montón de denuncias. Ayer, cuando fui a la Comisaría, que queda a tres cuadras de lo de mi mamá les dije que fueran enseguida así lo agarraban con el arma, pero me respondieron que primero tenía que hacer la denuncia, y ahora me dijeron que si encuentran el arma no pueden hacer nada. Pero está el testimonio de los nenes y los vecinos”, indicó. Y afirmó que nunca se inició un juicio tras las denuncias radicadas.
También indicó que por miedo renunció a la tenencia de sus dos hijos. “Él y el abogado de él me apretaron y tuve miedo. Nos dijimos de todo en la audiencia, me decía que dejaba los nenes solos, pero eso jamás porque tengo prueba de la escuela, de fútbol, de todos lados que yo trabajo y los cuido pero nadie me sale de testigo porque todos le tienen miedo”, afirmó. Dijo que no tiene régimen de visitas y agregó que va a intentar recuperar a sus hijos. “Me voy a ir a todos lados. Tienen 8 años, son gemelos. Estoy pidiendo ayuda porque no puedo vivir más así”.
Denunció que además de la violencia que sufrió, se cansó de que el hombre se dedicara a vender drogas y no trabajaba. “Yo trabajo, no soy así, y siempre fue una pelea. Cuando me tenía que pegar, no se hacía problema, me pegaba. Cada vez se fue haciendo peor. ¿Qué quieren, que me pase lo que le ocurrió a Carla Figueroa? Estoy pidiendo ayuda, paren un poco”, reclamó.
Se quejó que una de las últimas veces que fue a Fiscalía, le dijeron “basta, ya estamos cansadas con esto”. En la Comisaría de la Mujer le ofrecieron asistencia psicológica pero como coincide con el horario de trabajo, no puede asistir. También indicó que cuando hizo la denuncia en mayo, tras quebrarse el pie, la atendieron psicólogos y asistentes sociales, “pero después nunca más. Estoy podrido, necesito ayuda, esto tiene que parar”.