La evaluación de la tarea conjunta desarrollada por INTA y el CERET en General Pico “es muy positiva”, afirmó Alberto Mughiro, responsable a nivel provincial del programa oficial Pro-Huerta. Para 2014 las directivas a nivel nacional del organismo d tecnología agropecuaria apuntan “al crecimiento y la autonomía de los productores, sin descuidar las iniciativas de auto-consumo”, añadió. Finalmente dio algunas precisiones con respecto a la incidencia de las últimas lluvias en la producción de hortalizas, las condiciones de los cultivos en condiciones de elevadas temperaturas y otros parámetros técnicos que inciden sobre las diversas especies de la zona.
Mughiro (a la izquierda) durante la última jornada demostrativa realizada en el CERET
“Fue un año muy positivo. Con la concreción de todas las actividades planteadas a principios de 2013, tanto en lo referido al auto-consumo y la venta de excedentes, como en la generación de conocimientos y asistencia a los productores de mayor escala”, explicó Mughiro a infopico.com.
2014
Las líneas de trabajo definidas por INTA a nivel nacional se dirigen “a potenciar mucho más el tema de todas las actividades de Pro Huerta con énfasis en fortalecer los emprendimientos familiares para que pasen a ser comerciales y sean sustentables. Mayor producción y mayor rédito económico es la síntesis de esa propuesta”.
“De ningún modo se descuidará lo que es para auto-consumo tanto en granja como en huerta. Pro-Huerta seguirá teniendo financiamiento con la fuerte convicción de ayudar a que los productores encuentren mejores y mayores oportunidades para sus emprendimientos”, definió Mughiro.
Aclaró Mughiro que el INTA “no proporciona ayuda económica” y que su acción está centrada “en facilitar procesos de organización y de asistencia técnica, ayudando además a que se formen grupos de Cambio Rural, y la colaboración con los productores para que puedan diseñar proyectos con los cuales ellos obtengan diversas ayudas económicas por sí mismos”.
Lluvias
En cuando a las condiciones climáticas que se presentan a fin de año, con algunas lluvias y elevadas temperaturas, dijo el profesional que las precipitaciones “siempre son de ayuda e inciden positivamente, más allá de que se tengan invernaderos. Porque las muy altas temperaturas hacen que los cultivos sufran. Cuando hay temperaturas de hasta 40° fuera de los invernaderos, adentro hemos llegado a medir 55° C. Y eso no es bueno para ninguna planta. Las lluvias bajan las temperaturas, porque en algunas situaciones pueden llegar a quemarse los bordes de las hojas”, advirtió finalmente.