Teatro comunitario con la historia del barrio, música y baile marcaron el improvisado escenario sobre la calle 6 entre 31 y 33, ayer entre la tarde-noche, ante un público que se emocionó, se divirtió y pasó un buen momento compartiendo.

Foto gentileza Gladis Casacho
El grupo de Teatro Comunitario se presentó por primera vez ayer en el Barrio El Molino con la obra “Baile del Molino”, la representación del relato colectivo sobre la historia del barrio. Situaciones cómicas, anécdotas, recuerdos, vivencias pasaron por el improvisado escenario sobre la calle. Y muchos recordaron a los personajes del lugar, su simpleza, sus vivezas, la impronta que dejaron en el barrio.
Antes habían actuado varios artistas del lugar: la murga del CAI de la escuela N° 12, el ballet Alma Joven y el grupo folkñórico Las voces del Molino. La gente acompañó a pesar del intenso calor que atentaba contra la actividad propuesta en la tarde noche.
El teatro comunitario comenzó a funcionar el 12 de mayo de este año. Una forma de expresión que definen como “la comunión entre el arte como herramienta de transformación social y el encuentro con la gente, la apertura desde experiencias personales, grupales en pos de algo mayor, a veces con resultados grandes, a veces con pequeños gestos, pero avanzando”.
Los vecinos actores le dieron vida a una obra de creación colectiva que contaba nada más y nada menos que parte de la historia del barrio. Fueron coordinados por el director Oscar Giménez que se transformó en amigo y compañero.
La actividad fue organizada por el grupo de Teatro Comunitario, la Asociación de fomento Social, Cultural y Deportiva del Barrio El Molino, la facultad de Ciencias Humanas, auspiciado por la secretaria de cultura y extensión de la Universidad de La Pampa con la colaboración de la dirección de Cultura y Educación de la Municipalidad de General Pico.

Foto gentileza Gladis Casacho