Desde la Asociación Alihuen se brindó análisis químicos que demuestran que en algunas localidades pampeanas se consume agua con un nivel de arsénico de hasta un 3 mil por ciento superior al exigido por el Código Alimentario Nacional. La Corte Suprema de la Nación obligó a través de un fallo reciente que los habitantes de Lincoln, Buenos Aires, sean provistos de agua potable con los parámetros del código. En La Pampa se lograría si el agua potable se utilizara solo para consumo humano (estimada en hasta cuatro litros diarios por persona).

Leandro Altolaguirre, de la Asociación Alihuen
La ley provincial de agua y su no aplicación
“Hace tiempo que venimos reclamando que la ley provincial de agua, que se puse en vigencia hace poco, no se aplica en todos sus términos. –afirmó Leandro Altolaguirre- Se necesita presupuesto y personal de control, sino es una ley que figura solamente en papeles.”
Y si bien resaltó la nueva ley como muy positiva, hizo la salvedad de que “se sigue manejando con los parámetros físico-químicos que existía en la vieja ley, lejos de los que exige el Código Alimentario Nacional”.
Por ello, ironizó diciendo que según la ley, “los habitantes de La Pampa somos súper humanos, porque somos mucho más tolerantes a los niveles nocivos para la salud de componentes como el arsénico. Aceptamos valores porcentuales entre 1800 y 3000 veces superiores al que exige el Código Alimentario Nacional. Hay varias localidades que incluso exceden los valores que exigen la ley provincial.
Aclaró que la cuestión “no es intencional, sino que es un problema grave que tenemos en la provincia y es uno de los motivos por el que se realizó el Acueducto Río Colorado y se está esperando que llegue al norte provincial. Tenemos un problema no solo de cantidad sino de calidad”.
E indicó que “el agua del Río Colorado es de mucha mejor calidad que la que se puede obtener en la provincia. Mejora el problema de calidad y de cantidad, pero el problema es que la ley provincial del agua, como fija parámetros tan altos de arsénico, se mezcla en agua del acueducto con las aguas subterráneas y no tenemos agua de menor calidad”.
El fallo de la Corte Suprema de la Nación respecto al agua
Un grupo de vecinos de Lincol, provincia de Buenos Aires, realizó una presentación judicial sobre los parámetros físico-químicos del agua que les provee el estado a través de la red.
Tras varios años de una batalla legal contra Aguas de la Provincia de Buenos Aires y las cooperativas que proveen agua potable a la población, la Corte Suprema de la Nación dictó un fallo que sienta jurisprudencia.
Resolvió que se debe garantizar a los vecinos el suministro de agua de acuerdo a los parámetros del Código Alimentario Nacional, lejos de los del agua que consumen. Y también muy lejos del agua que tomamos los pampeanos y que está estipulada en la Ley Provincial del Agua.
“La ley provincial tiene parámetros nocivos, porque está intentando ocultar una realidad, cuando el Código Aimentario Nacional que busca mejorar la salud de la población, está diciendo que el agua de acuerdo a los parámetros que tiene la ley provincial es veneno”, indicó el joven ambientalista especialista en recursos hídricos.
La Corte Suprema impone un límite de 0,01 mg/litro de arsénico en el agua potable. En General Pico, y de acuerdo al lugar de extracción de la muestra, consumimos agua con entre 0,022 mg/litro y 0,092 mg/litro. La Ley Provincial de Agua de La Pampa permite hasta 0,15 mg/l a 0,18 mg/l. Por ello, estamos dentro de los parámetros normales según la legislación provincial pero lejos de la legislación nacional y del fallo del máximo órgano judicial de la Argentina.
La composición química del agua en números
Desde la Asociación Alihuen, se recabaron datos oficiales de la composición química del agua que están tomando los pampeanos en diferentes localidades (ver cuadro)
“En muchos lados fueron reticentes para entregar la información de la calidad del agua. Y es una obligación que tienen que suministrar los proveedores del servicio, porque es un alimento y el mismo Código Alimentario Nacional dice que se debe suministrar la información sobre lo que se está consumiendo”, indicó Altolaguirre.
Según el cuadro varias localidades están proveyendo agua “peligrosa” para consumo humano, otras están en el límite respecto a flúor, arsénico, sulfatos, residuos secos y nitratos. En General Pico hay un gran exceso de flúor y una cuestión de precaución respecto al arsénico, dando el resto de los parámetros normales.
La forma de resolver el problema
Para la Asociación Alihuen, la problemática tiene solución. “Lo primero es blanquear la situación, más allá del agua que nos dan es la mejor que nos pueden dar hoy en cada zona”, indicó su portavoz.
Y luego, plantear la situación en otros términos. “El agua que necesitamos para ingerir es entre 4 y 5 litros diarios máximos por persona. Y se puede garantizar con distintos métodos, con plantas de ósmosis inversa por ejemplo. Y no son tan onerosas, lo más costoso es la distribución, pero en lugares hay un camioncito de la Municipalidad repartiéndola”, indicó Altolaguirre.
El resto del agua de red que consumimos los pampeanos, no necesita tener los parámetros de calidad del Código Alimentario Nacional. Otra forma es recurrir a la Justicia e iniciar el largo camino que recorrió el grupo de vecinos de Lincoln.

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