
Varios policías que entraron de franco en las últimas horas se concentraron en la Unidad Regional II esta mañana e hicieron oír sus reclamos. Hablaron con el jefe de esa unidad, comisario mayor Ciro Coronel, y algunos se prestaron al diálogo también con los medios periodísticos. Uno de los manifestantes expuso su disconformidad con los salarios y las condiciones laborales. Ahora, dijo, la definición de la situación quedó en manos de las autoridades provinciales. “Estamos esperando la respuesta del gobernador” fue la frase que sintetizó el estado de ánimo de los manifestantes.
“Nosotros acá en Pico seguimos brindando seguridad, en ningún momento acá en Pico se dejó de brindar seguridad, que estuvo ayer en la calle, ahora está acá en la protesta”, aclaró inicialmente el efectivo. “La gente nos pedía constantemente que no dejemos el servicio, bueno ahora nosotros le estamos pidiendo a la gente que nos acompañe, porque la policía necesita que las personas estén al lado, simplemente eso necesitamos”, resumió.
Sueldos de $6.000 “por arriesgar la vida todos los días”, recargos horarios considerados excesivos, y la morosidad de las autoridades -tanto de la jefatura policial como del poder político- para escuchar, atender y resolver los reclamos fueron determinantes para “colmar el vaso” y decidir a los efectivos de Pico a protestar públicamente.