Un alto funcionario municipal que arengaba a los suyos a abuchear cuando se nombraba a Jorge o al Cristina, bombos que no permitían hablar a algunos, un gremio que mostró presencia con bombos y silbatinas, la ausencia de Fernández Mendía y Leduc fueron algunas de las apostillas del Congreso Justicialista.
Gustavo Fernández Mendía, electo diputado nacional por el PJ, y su compañera de fórmula Verónica Leduc no estuvieron presentes en el Congreso.
Si bien una de las condiciones que Jorge habría puesto para asistir era que no se permitiera los bombos, tanto los del Centro de Empleados de Comercio como los del NEP pusieron el tinte más peronista al Congreso con sus constantes ritmos, pero también sirvieron para marcar el rumbo del congreso, impidiendo hablar a algunos congresistas.
Lo más llamativo fue ver a un alto funcionario municipal de General Pico que hacía señas desesperadamente a los de la Plural para que empiecen a silbar y buchonear cada vez que se pedía apoyar al gobierno nacional y provincial.
El congreso fue tranquilo y cada sector bien diferenciado. A la izquierda del salón los de la Plural y el NEP, al centro Convergencia y a la derecha los de Compromiso Peronista. Los tres primeros sectores con remeras bien identificatorias. Además, con la mayoría en la barra de afiliados ubicada atrás de la valla que los separaba de los congresales.
Daniel Robledo se sentó entre los vernistas Zilliotto y Teves, en la misma fila de sillas donde se sentó Carlos Verna. Además, apoyó la postura del primero cuando tomó la palabra. Jorge, en cambio, rodeado de funcionarios provinciales e intendentes.
Fue un congreso donde la cantidad de patovicas y policías de civil superó en número a la de otros años. Conformaron una fuerte custodia alrededor del gobernador y de otros dirigentes. Parecía, por poco, un encuentro de fisicoculturistas.
Carlos Verna aplaudió cada palabra que decía Rubén Marín, y como siempre, evitó al periodismo y cuando no pudo sortearlo más, dio declaraciones de circunstancias que nada aportaron.
Patovicas y policías de civil por doquier
Verna aplaudió cada palabra de Marín
Robledo se sentó entre los plurales
Jorge rodeado de funcionarios e intendentes
Convergencia en la fila del medio
Los del CEC silbando y aplaudiendo