Los hechos habrían sucedido alrededor del mediodía del día miércoles en dicho colegio cuando un grupo de alumnos, según fuentes policiales, habrían querido hacer una broma e ingresaron al aula de otro grupo que se encontraba en una actividad paralela y habrían extraído una serie de elementos desde las pertenencias de sus compañeros. Entre lo sustraído se encontraba un teléfono celular que fue encontrado en las inmediaciones del establecimiento horas más tarde.
Según lo relatado por la sub comisario Silvana Ovin de la Comisaría del Menor, los directivos del colegio tras enterarse de lo sucedido, solicitaron la presencia policial. Efectivos de Comisaría tercera llegaron en una primera instancia al lugar, para dar intervención a la Comisaría Cuarta por tratarse de menores de edad.
Ovin señaló que al llegar hasta el aula, “comenzamos a hablar con los menores y se les dio la oportunidad que vayan saliendo del aula y vayan dejando los elementos que habían sustraídos a sus compañeros, entre los que aparecieron un par de auriculares y otros elementos pero el celular en cuestión no aparecía”, indicó.
La situación comenzó a tener luz, “cuando entre los mismos alumnos se comenzaron a presionar y vía mensajes de texto, lograron dar con el chico que habría sustraído el teléfono móvil. El joven a ser requerido por la policía, señaló que efectivamente había sacado el aparato pero que lo habría devuelto. A partir de ese momento se comenzó a hablar con los progenitores de los menores y tras un trabajo “fino”, se logró dar con el paradero del teléfono móvil en cuestión”, señaló Ovin.
Finalmente, indicó la funcionaria policial que “tras el susto, el joven lo habría dejado en las cercanías del colegio desde donde fue recuperado y entregado a su legítima propietaria”.