De los numerosos comerciantes que protestaron airadamente por la superficie de 40 metros cuadrados como pauta para definir el cierre dominical obligatorio, impuesto por la Ley 2717, la mayoría pudo modificar el diseño de sus negocios para poder adaptarse a la norma y seguir funcionando durante los fines de semana. Una parte minoritaria sigue con problemas y, de hecho, están cerrando por temor a las “multas excesivas” previstas para los infractores. La información fue proporcionada por los directivos Miguel Martínez y Silvia Ramos, de la Cámara de Comercio y Afines de General Pico, que hoy a las 14:00 horas iniciaron una nueva reunión con quienes se sienten perjudicados por la vigencia de la ley.
Silvia Ramos y Miguel Martínez, de la Cámara de Comercio
El encuentro, que se lleva a cabo en instalaciones del gremio de Viajantes, en calle 19 entre 10 y 12, tiene por objeto informar detalladamente a un grupo de comerciantes piquenses sobre las últimas reuniones que sostuvieropn los directivos de la Cámara de Pico con sus pares de otras entidades de la provincia, la semana pasada, en Santa Rosa. Luego del cónclave en la capital provincial hubo un encuentro posterior con cuatro diputados (Daniel Lovera, Daniel Robledo, Carlos Bruno y Darío Casado) a los que se les informó sobre la falta de consenso entre los directivos para modificar la ley.
En conclusión quedó firme un perído de espera y de evaluación de los efectos de la Ley 2717 hasta el reinicio legislativo, en marzo de 2014. “Ni bien regresamos pedimos una reunión con el director de Comercio de la municipalidad de Pico, Alejandro Pellitero. Él nos mostró el relevamiento que está haciendo el municipio con los comerciantes y el acompañamiento que brinda la comuna para que los dueños puedan acomodar los locales para trabajar los domingos”, expresó Ramos
“En función de la gente que vino hoy a esta reunión –dijeron luego Ramos y Martínez- consideramos que la mayoría ha logrado re-adecuarse, dada la necesidad de seguir trabajando. Entonces esta reunión de hoy es para seguir viendo con los demás qué pueden hacer de ahora en adelante. Nos consta que los que no pudieron adecuarse aún, y por temor a las multas excesivas que fija la ley, respetan las disposiciones y no abren (los domingos)”, añadieron.
“Nuestra institución, hasta el mes de marzo, seguirá acompañándolos en cuanta gestión esté a nuestro alcance, ya sea en la municipalidad o en la provincia, para tratar de que sea el menor número posible el de los perjudicados” por la aplicación de ley de “descanso dominical”.
La Cámara de Comercio de Pico, próximamente, iniciará además un censo para tener cifras lo más ajustadas posible, sobre la cantidad de comerciantes que sigan sin poder abrir por superar los 40 metros de superficie destinada a la atención al público. ”Seguimos considerando que esa cantidad de metros es escasa”, remató Martínez finalmente.