El titular del COIRCO, ingeniero Miguel Boyero, participó hoy de la reunión de la comisión de Ríos Interprovinciales, para “hablar de la cuestión petrolera en general, puntualmente por algunos sucesos que han tomado estado público a través de videos y fotos de un posible derrame que habría ocurrido en el lago Casa de Piedra del lado de Río Negro, en la localidad de Sargento Cohn y que ante una situación bastante complicada entre los superficiarios y al empresa mereció la atención de los diputados.
He venido a aportarles la información objetiva que nosotros tenemos sobre ese incidente y también comentarles las estadísticas del año pasado respecto de los estudios de calidad de agua”, manifestó.
Boyero también dijo:
- “Aquel incidente es aparentemente un derrame. ¿Por qué digo aparentemente? Porque todas las inspecciones que ha hecho COIRCO y la provincia de Río Negro no han podido verificar su origen. Si apareció una mancha en el lago Casa de Piedra y unos peces muertos, pero no podemos determinar la data sobre esa mancha sobre la costa. Y en todo incidente para tener precisiones no sólo tenemos que saber hasta dónde llegó sino dónde se originó, lo que no ha podido ser demostrado. Como no es un incidente típico y preferimos calificarlo en estos términos por una cuestión de prudencia.
- “No es posible que los derrames petroleros no se produzcan, pero en estos últimos años han venido bajando muchísimo. Los incidentes, son derrames que pueden llegar al río o limitarse a la pérdida de la empaquetadura de una válvula. En febrero y marzo de este año tuvimos la mala fortuna de sufrir derrames importantes por tormentas convectivas, llegando uno de ellos al río, lo que generó conmoción porque desde hacía ocho años no teníamos un derrame que afectara al río. Teníamos derrames localizados, en baterías, en conducciones, pero no que llegaran al río y puso otra vez en discusión un montón de actividades de las empresas y también de nosotros como COIRCO, porque a veces, cuando las cosas están tan bien los controles tienden a relajarse y cuando pasan estas cosas nos revelan que nunca hay que relajar los controles sino intensificarlos, que es lo que estamos haciendo.
- “La calidad del agua del Río Colorado es óptima para todos los usos: agua potable, riego, uso industrial y generación hidroeléctrica. Nosotros hacemos análisis sistemáticos todos los meses desde hace 14 años publicando los resultados con las técnicas más avanzadas e invitamos a quien quiera a que nos acompañen en esos controles. Pero hay que tener en cuenta que el agua del río no es agua potable, es fuente de agua potable que con un proceso de potabilización más o menos importante, sea potable. Y hoy los valores que tomamos en laboratorio la estamos equiparando al agua del río como fuente con los valores de calidad del agua potable y nos está dando bien, con lo cual tenemos la absoluta certeza de que no hay ningún inconveniente con la salud del río.
- “Lamentablemente hace seis años que hay una disminución casi contínua del caudal del Río. Los registros nivales son cada vez más escasos y contra eso no podemos hacer nada salvo un trabajo muy intenso con las provincias, con los organismos de riego y con los productores agropecuarios para hacer toda la eficiencia y el ahorro que se pueda, pero en este momento Casa de Piedra, el lago, tiene de cota 2,73 y algunos centímetros, lo que implica que ha bajado 8 metros en los últimos seis años, lo cual es un disparate que de prolongarse comprometería seriamente el riego porque no podríamos brindarle a los productores lo que necesitan y han acordado para regar. Es muy complicada la situación.