Dos referentes de ese movimiento, Diana y Nilda, indicaron que en General Pico “es una constante que la gente no se movilice por casos como estos, tan graves, tan lastimantes y crueles; parece que todos estamos con una capa de insensibilidad”.
Por otra parte cuestionaron las medidas de seguridad en torno al juicio señalando que “nos ponen vallas tan altas como si fuésemos elefantes que vamos a arrasar con todo cuando lo único que queremos es tocar un poco más cerca. La idea era poder hacer sentir que la apoyamos y creemos en la justicia, señalaron.
Finalmente, expresaron su deseo de que «con esta sentencia se les otorgue justicia plena a Sofía y a su familia, aunque hay responsables máximos que han quedado sobreseídos».