El titular del Juzgado del Menor y la Familia, Luis Alberto García, resolvió el martes pasado la restitución de la niña de 2 años a su familia biológica. La madre la reclamaba desde los dos meses de vida pero la familia guardadora interpuso apelaciones ante la Cámara de Apelaciones, el Superior Tribunal de Justicia y la Corte Suprema de la Nación, en todas las instancias se resolvió restituir a la niña a su familia biológica. En Realicó se suceden las marchas populares bajo la consigna «Brenda no se va».
Explicó que la niña nació el 8 de enero de 2012, fue entregada ese día a la familia Arese-Cortina en forma irregular. Al día siguiente, los guardadores se presentaron en el Juzgado de General Pico para hacer los trámites legales pero se estaba en feria judicial y no se realizó.
“Para hacer el trámite de guarda preadoptiva tengo que escuchar a la madre biológica porque esto no se hizo a través del Juzgado, sino en forma irregular. “El contacto se produjo fuera del sistema judicial, cuando el juez interviene, ya la entrega se había realizado, es irregular, no ilegal”, explicó García.
En marzo de ese año, a dos meses y medio de haber dado a luz, la madre biológica se arrepintió y pidió la restitución de la niña, pero la familia guardadora apeló el fallo del juez García. “Fue la primera vez que vi a la mujer. Y resolví el reintegro. La familia guardadora recurrió mi decisión e intervino la Cámara de Apelaciones”, explicó el magistrado.
La instancia judicial superior falló confirmando la sentencia de primera instancia. La familia guardadora apeló entonces al Superior Tribunal de Justicia y la resolución volvió a ser la misma.
La causa llegó a la Corte Suprema de la Nación, donde se rechazó sin ser tratada, por inadmisible. Tras agotar todas las instancias judiciales a la que la familia guardadora tiene derecho a apelar, el Juzgado del Menor resolvió en consonancia.
“La orden de reintegro fue dada a los pocos meses de vida de la criatura, pero ante los recurso a los que cualquier ciudadano puede acudir, se fueron ventilando recursos en distintas instancias. Nunca hubo una adopción sino una guarda de hecho, ni siquiera concedida judicialmente que se iba a cristalizar si la madre biológica hubiese prestado su conformidad pero la primera vez que el juez la escucha, manifiesta su arrepentimiento y su decisión de recuperar a la niña”, explicó García.