Se cumplió ayer el tercer aniversario del fallecimiento de Martín “Petete” Barroso, quien supo ganarse el afecto y el respeto de la comunidad por su vocación de trabajo y su permanente disposición solidaria. Protagonista de numerosas anécdotas que aún recuerdan quienes tuvieron el gusto de conocerlo y tratarlo, “Petete” Barroso ejerció su oficio de vendedor de diarios y revistas a lo largo de muchos años.
Martín "Petete" Barroso
Con su andar por la ciudad con aquella pesada carga de papeles, su disposición permanente al chiste o a la reflexión política, y su trato respetuoso y amable dejó su impronta en la memoria colectiva. Ese lugar singular que ocupó en la sociedad piquense lo llevó a convertirse en un “personaje” ineludible a la hora de retratar a esta comunidad.
En la esquina de las calles 17 y 20 permanece el que fue su último punto de ventas. Allí es recordado a diario y, con mayor intensidad, cada 14 de octubre.