Se trata de José Faunde, uno de los más antiguos del cuartel piquense, que cayó en un pozo mientras estaba sofocando un incendio de pastizales alrededor de un galpón ubicado en calles 305 entre 306 y 308. Aún está internado en el hospital local pero los primeros estudios indica que se encuentra fuera de peligro.
Sobre las 22,20 horas de anoche, la mitad de una manzana sita entre calles 305, 307, 306 y 308 fue tomada por el fuego gracias a las malezas y plantas.
“El viento presente y los yuyos bastante altos, hizo que hubiera preocupación en los vecinos porque el fuego amenazaba las quintas linderas ya que no hay tapiales. Cuando llegamos había fuego en los cuatro sectores, pinos prendidos, gente que se ofuscó”, explicó Ariel González, segundo jefe del cuerpo de bomberos.
Cuando el fuego ya había sido controlado sobre los laterales, y se estaba haciendo un recorrido del lugar apagando pequeños fuegos que quedan prendidos, un bombero cayó en el pozo de una perforación vieja, de casi 2 metros de profundidad con tenía escombros y basuras adentro.
El bombero, identificado como José Faunde, golpeó con su pecho contra una viga de cemento. Pudo dar aviso por radio que había tenido un accidente y los compañeros que estaban en el lugar lo rescataron.
“Aún está internado, se están haciendo estudios para descartar cualquier problema. Siente un fuerte dolor en el pecho y el costado”, informaron desde el cuerpo de bomberos local.