La espeluznante historia de un chico de 12 años, abusado por su padrastro y rechazado por su familia porque por su denuncia, todos se quedaron sin sustento económico, tuvo hoy un capítulo fundamental. El tribunal compuesto por los jueces Alfredo Alonso, Carlos Pellegrino y Fabricio Losi ccondenó a 9 años de prisión efectiva al hombre de 35 años,por el delito de abuso sexual con acceso carnal aprovechando la situación de convivencia existente. El niño quedará a disposición de la Defensoría del Menor.
Fabricio Losi, Alfredo Alonso y Carlos Pellegrino
La fiscala Ivana Hernández había solicitado 10 años de prisión efectiva y el defensor oficial Alejandro Caram, la absolución.
En su sentencia, los jueces se basaron fundamentalmente en las declaraciones del chico en Cámara Gesell, en las actitudes del niño, en los informes de los peritos forenses y en la actitud de toda la familia.
La víctima se presentó solo en Comisaría Cuarta, un día de lluvia, con su torso desnudo, huyendo del intento de agresión de su madre, mojado y llorando. Una vez que se sintió seguro, contó la realidad de su padecimiento. Era abusado sexualmente por su padrastro y su madre no le creía cuando se lo informaba
El informe de los peritos que entrevistaron al imputado, el padrastro, son contundentes. El licenciado en psicología Claudio Bugnone, concluyó que se observan perturbaciones sexuales, signos de inmadurez psicosexual y evidenció su fijación en la edad pre púber, resultado que ha sido típicamente obtenido en agresores sexuales de tipo pedófilo.
Y el psiquiatra forense Marcos Koncurat, concluye que el imputado comprende la criminalidad del hecho imputado y que de acuerdo a lo informado corresponde un diagnóstico presuntivo de Trastorno de la orientación sexual del tipo pedofilia, con objeto homosexual, de acuerdo a los datos clínicos, epidemiológicos y psicológicos descriptos.
Una psicóloga que lo atendió en la Posta Sanitaria del barrio describió el cuadro de angustia, depresión y pensamientos de muerte del chico.
Las declaraciones del entorno familiar son espeluznantes, ya que todos priorizaron la manutención económica que les proporcionaba el violador, en lugar de la integridad sexual y psicológica del chico.
El sufrimiento del chico no tiene límites, así lo aseguraron especialistas que lo han tratado. Su madre no le creyó, pretendió que en la escuela le dieran un certificado que dijera que su hijo era fabulador, maltrató a la maestra porque había declarado en Tribunales y vivió recriminándole al pequeño que no comían o pasaban hambre por culpa de él.
La abuela materna hizo hincapié en que cuando la familia estaba con el acusado, todos comían y la casa estaba ordenada y que desde que estaba preso, mantenerlos les resultaba caro.
Los hermanos del chico, que declararon en Cámara Gesell también lo acusaron por sus dichos, inclusive uno de ellos, el mayor, lo llevó a Tribunales para que se retractara. Todos ellos privilegiaron el bienestar económico que el hombreo aseguraba en el hogar a la indemnidad sexual del chico y su padecimiento.
Los amigos de la familia y vecinos del barrio declararon a favor del imputado, lo describieron como un hombre normal, de confianza. Sin embargo, escondía una personalidad descripta por los peritos con características aberrantes, y su hijastro fue víctima de sus inclinaciones sexuales patológicas.
Ahora deberá purgar una pena de 9 años de prisión efectiva. La familia está desde el momento de la denuncia y la detención del hombre, a la deriva, sin sustento económico. El pequeño vive sufriendo la recriminación de todo su entorno familiar. El tribunal que falló en su caso, dispuso la intervención de la Defensoría del Menor y el Juzgado de la Familia y el Menor.