El próximo domingo el Aero Club de General Pico cumplirá 69 años de fecunda labor institucional y lo celebrará con un almuerzo de camaradería para los pilotos y sus familias, junto con algunos allegados a la entidad. El tesorero, Carlos Zucconi, destacó en diálogo con infopico.com el buen momento del club local y brindó algunos detalles sobre la actividad formadora de pilotos que, a lo largo de los años, permitió la calificación profesional de centenares de amantes de la actividad aeronáutica.
Carlos Zucconi, tesorero del Aero Club General Pico
“Los pilotos egresan en distintos momentos del año, porque siempre hay disponibilidad de instructores y de aviones para que cada uno de los alumnos pueda hacer los cursos en la medida en que sus actividades particulares les permiten salir a volar y también de acuerdo con su disponibilidad económica. No es como en otras actividades que hay un comienzo y un final en fechas determinadas del año” explicó el experimentado piloto piquense. Como consecuencia de las condiciones mencionadas, un alumno puede completar su formación “en 6 meses o hasta en dos años”, precisó Zucconi.
El Aero Club de General Pico goza de reconocimiento en distintos puntos del país. Y atrae a interesados de tantas localidades de la zona centro que ha terminado por ser una referencia a nivel regional. El buen estado de funcionamiento y la cantidad de máquinas con las que cuenta el club determinan el buen momento de la institución “a la que siempre se acercan pilotos y junto con ellos sus amigos y familiares”, añadió Zucconi.
La institución es dirigida por Cristian Walas (presidente), Daniel Papparini (vice-presidente), Jorge Iraztorza (secretario), y Carlos Zucconi (tesorero).
En cuanto al parque de aviones disponibles para la instrucción “cambiamos el (Cessna) 150 que teníamos por un 152, y agregamos un Piper Tomahawk. Además del PA-11 de siempre que es el básico. Pero ahora se hace mucho hincapié en la navegación por instrumental, y tienen que entrar a pista en diferentes condiciones, incluso en vuelos nocturnos. Por eso se trabaja con aviones que están muy bien equipados. Los que terminan el curso salen muy entusiasmados, y de los últimos que se recibieron ya varios están fumigando. La salida laboral es muy rápida, pero hay que meterle muchas horas de vuelo a la actividad”, relató. En la actualidad un curso de piloto cuesta aproximadamente $26.000.
Jorge García y Jorge Irastorza son los dos instructores “que siempre están disponibles, en cualquier día y a cualquier hora”, remarcó Zucconi.
Representantes de aero-clubes de la región, pilotos y allegados a la institución se reunirán el domingo próximo para compartir el almuerzo y festejar el 69° aniversario. En esta oportunidad” no podremos hacer vuelos de bautismo porque todos los pronósticos indican que ese día va a llover”, concluyó el tesorero de la entidad aeronáutica local.